Martes 13

13 09 2011

Marte 13

Es muy común en México que este día este relacionado a acontecimientos nefastos. Dice el dicho popular: “martes 13 ni te cases ni te embarques”.

Un acontecimiento de enorme importancia que sucedió en México a principios del siglo XVI fue la última batalla que dieron los aztecas en contra de los invasores españoles. Sucedió como cuentan las crónicas el 13 de agosto de 1521, era martes, martes 13. Esta fecha debió de ser atendida años después por los indígenas mexicanos, que ya empezaban a conocer el sistema calendárico Juliano, para tomarla como punto de referencia para sus correlaciones con el calendario antiguo de México, el Tonalpohualli. La fecha prehispánica correspondió a la combinación: 1- serpiente de la media noche hasta la salida del Sol y 2-muerte desde la salida del Sol hasta el nuevo día. Recordemos que los días la antigüedad prehispánica comenzaron siempre al amanecer.





Así bailaba Zaratustra o la verdadera historia del chinelo.

15 10 2010
Chinelo

Chinelo

Día a día un bailarín vestido con el atuendo de un auténtico y original Persa recorre las calles de Xochimilco, ese personaje es el chinelo.
El Chinelo es un danzante que en grupo de varios de ellos se reúnen en lo que ellos llaman comparsas, con el único fin de danzar o brincar durante el recorrido que acompaña cotidianamente al niñopa o niño dios venerado en la comunidad de Xochimilco.
Bailan al ritmo de una suite de cortos movimientos musicales. Se dice que esta música fue rescatada de los silbidos de un personaje autóctono de las regiones de Tlayacapa o de Yecapixtla, poblaciones cercanas a los volcanes del valle de México.
¿Porqué visten así los chinelos? El presente ensayo trata de demostrar que estos personajes visten así porque son el vivo recuerdo de la presencia Persa en mesoamérica en épocas anteriores al llamado “descubrimiento” de este continente.
Origen de la palabra Chinelo. La palabra viene de una semejante: chinela, que es una zapatilla de piel y suela delgada que carece de talón, también conocidas con el nombre de Chanelas.
Pintura de un Persa de Iman Maleki, artista Iraní.

Pintura de un Persa de Iman Maleki, artista Iraní.

Estas zapatillas son características del atuendo de los Chinelos y el prolífico y genial muralista Diego Rivera los dejaría para la inmortalidad en una de sus famosas obras llamada el Carnaval.

Carnaval de la vida mexicana. Fresco de Diego Rivera

Carnaval de la vida mexicana. Fresco pintado por Diego Rivera ubicado en el Palacio de las Bellas Artes, Mexico, DF.

En este mural se ve al Chinelo portar sus chinelas largas y puntiagudas. Actualmente las cuadrillas de chinelos han cambiado estas zapatillas por un  par de cómodos tenis.
Iconografía del Chinelo. El atuendo del Chinelo es una réplica exacta del traje de un típico sabio persa o Mago. Persia corresponde al antiguo estado de Irán y en su  antigua capital, Persépolis, se esculpieron en ciertas paredes a un desfile de estos personajes. Los Magos o sabios Persas eran los mismos que fueron a adorar al niño dios, Jesucristo. aura mazdaaaEl mago persa es una recreación de Ahura Mazda, deidad benefactora del Zoroastrismo. Zaratustra o Zoroastro lo veneraba y su influencia llegó a todo el mundo árabe.
Mago Persa

Mago Persa

En un tiempo lejano estos personajes debieron haber llegado a tierras americanas mucho antes que lo hiciera Cristóbal Colón. El hecho de que estos personajes vengan de las regiones de los alrededores de los volcanes del valle de México indica que estuvieron ahí por dos razones: Veneraban al fuego, al fuego de los volcanes y por otra parte se encontraban prácticamente en la misma latitud de la Meca, la región sagrada del mundo islámico que en un tiempo fue influenciada por el mazdeísmo.
Persépolis

Persépolis

En la literatura Persa nos encontramos con el siguiente pasaje mitológico que bien parece a los mitos prehispánicos de los cinco soles esculpidos en diversas piedras de las culturas mesoamericanas como el calendario azteca:
El libro de los reyes.[1]
Creación del mundo: Dios ha creado el mundo de la nada. Ha hecho sin esfuerzo alguno nacer la materia de los cuatro elementos: el fuego, el aire, el agua y la tierra.
El fuego empezó a difundirse y produjo la sequedad; vino después el reposo del que nacieron el frío y la humedad.
Estos cuatro elementos formaron un mundo transitorio donde aparecieron seres de todas clases.
Los cielos se envolvieron uno en otro y, cuando todo estuvo en armonía, empezaron sus movimientos.
Los cinco soles. Museo Peabody de Historia Natural. Universidad de Yale.

Los cinco soles. Museo Peabody de Historia Natural. Universidad de Yale.

Galería de Chinelos del Sur de la Ciudad de México.


[1] Joyas de la literaturas Orientales. Ediciones Pavlov, México D.F.




Tsunami y el ahuizotl.

7 03 2010

símbolo del agua, códice fejervary-Mayer

símbolo del agua, códice fejervary-Mayer

Tsunami y el ahuizotl.

Como todos sabemos los tsunamis son aquellas olas gigantescas que suelen destrozar pueblos enteros que viven en las costas del mar. La palabra viene del Japones y significa ola en el puerto, tsu-puerto y nami-ola. Uno de estos fenómenos se acaba de dar hace unas horas en Japón, la fecha en América fué el 11 de marzo del 2011. El día en el tonalpohualli correspondió al 3-agua. El agua era simbolizada por la mano del ahuizote.
Tsunami, grabado japonés

Tsunami, grabado japonés

Pues bien, en el antiguo México al parecer este fenómeno debió haber sido conocido y muy probablemente se representaba con la imagen del ahuizotl.
Etimológicamente ahuizotl significa “agua grande” y puede provenir de dos raíces principales: a-agua y hueyi-grande. La gran ola es la gran agua que con su fuerza arrasa todo a su paso y arrebata todo como si fuese la mano del agua.
En la mitología prehispánica ahuizotl o el ahuizote, como se le conoce comúnmente, era un animalito parecido a la nutria que con su “mano” se llevaba a las personas que merodeaban sus territorios. De hecho una especie de manita sirve para representar en algunos códices prehispánicos el noveno símbolo de la veintena prehispánica: el agua. En el códice Fejervary-Mayer se pueden observar varios de estos diseños del agua y en algunos aparecen los símbolos de las olas, una serie de líneas continuas en espiral «acaracoladas».
Ahuizotl también fue el nombre del octavo emperador azteca, el padre de Cuauhtemoc.
Ahuizotl expandió el imperio azteca del atlántico al pacifico. De las costas de Guerrero hasta las de Veracruz. Como una gran ola, Ahuizotl cubrió el territorio entero de Mesoamérica para los dominios aztecas.
Ahuizotl construyó acueductos y uno de ellos fue la causa de su muerte, al golpearse en su cabeza con una estructura de esta obra de ingeniería, quizá como castigo divino por arrebatarles el agua al señorío de Coyoacan.
Durante el periodo histórico que antecedió a la revolución mexicana fue muy famoso un periódico llamado “el hijo del ahuizote”, una metáfora muy elegante para designar al periódico que representaba los ideales de liberación que Cuauhtemoc no pudo concretar en su momento y que durante la revolución estuvieron presentes. En este periódico José Guadalupe Posada elevó a la caricatura al nivel de obra de arte y en esta misma gaceta escribió Don Luis Cabrera, un personaje ilustre que redactó la carta magna, la constitución de 1917.
Sitio sugerido para visitar el hijo del ahuizote:




Equinoccio de primavera 2012

2 03 2010

El equinoccio de primavera

IQUIZAYAN

Martes 20 de marzo del 2012

2 serpiente, ome coatl
Todos a las pirámides, conviviendo con respeto y cuidando el entorno patrimonial.

 

Equinoccio de primavera en Chichén Itzá

Descenso de Kukulkán en Chichén Itzá

Pirámide del Sol

Pirámide del Sol en Teotihuacan

El equinoccio de primavera del 2012 se registrará el martes 20 de marzo, un día después 21 de marzo, fecha onomástica del benemérito de las Américas; don Benito Juárez.

Equinoccio significa que la duración de las noches equivale a la de los días o momentos diurnos. Sin embargo para los pueblos antiguos medir de esa manera el equinoccio era muy complejo de manera que optaron por medirlo a partir de las salidas del sol.
Y es que visto desde la tierra, el equinoccio es un instante del año en el cual se registra el punto en el horizonte en donde el sol surge a la mitad de su recorrido de norte a sur o de sur a norte, de solsticio a solsticio. El punto intermedio entre dos solsticios es la primavera. Es muy probable que esta estación se denomine Iquizayan, que en nahuatl quiere decir: el origen. La etimología de esta palabra sustenta el hecho de que los pueblos mesoamericanos siempre iniciaron sus días al amanecer.
El sol visto desde la tierra en el momento del amanecer presenta un movimiento aparente que se puede registrar día a día. Este movimiento culmina en dos puntos máximos llamados solsticios. Para el hemisferio norte estos solsticios se presentan a fines de diciembre y de junio. Los equinoccios por su parte se registran a fines de marzo y de septiembre. Al equinoccio que sucede el 21 de marzo se le denomina equinoccio de primavera e indica el momento de inicio de esta estación del año, caracterizada por el incremento de la vegetación que durante el invierno murió o se mantuvo latente. El equinoccio marca el punto exacto de la orientación geográfica oriente-poniente. El oriente era el punto cardinal dedicado a la lluvia a Tlaloc, quien moraba en el Tlalocan, y esto era así por que el valle de México era el punto central de referencia de los 4 puntos cardinales y hacia el oriente se podía ver la sierra nevada y el majestuoso Popocatepetl, el volcán de Tlaloc y su amada Iztaccihuatl, la mujer blanca, la blancanieves mexicana o la bella durmiente.
Los antiguos mexicanos observaban este momento y los mayas construyeron la famosa pirámide de Kukulcan para registrar exactamente el paso de esta estación  ayudándose de un ingenioso y complejo juego de sombras que hacen parecer el descenso de una serpiente constituida por triángulos de luz que desembocan en las fauces de una serpiente de piedra. La serpiente representa la tierra que al igual que la serpiente cambia de piel tornándose verde.
Si se considera la información del fraile Diego duran del siglo XVI que decía que el año iniciaba un primero de marzo tenemos que por aquellas épocas el 21 de marzo iniciaba la segunda veintena del calendario agrícola llamada tlacaxipehualiztli, representada por el sacrificio de un ser humano, símbolo al parecer del cambio de piel de la tierra durante la primavera.
Para las culturas antiguas del hemisferio norte era muy importante saber en que momento comenzaba la primavera ya que al depender de la agricultura para su sobrevivencia sabían cual era el momento para iniciar sus siembras.
Es sorprendente que actualmente en las zonas arqueológicas de México como: Teotihuacan, Tajín, Chichén Itzá, Cuicuilco, etc, se registre una multitudinaria asistencia de personas para reencontrarse con sus raíces indígenas, en hora buena porque con estos actos rituales, aparte de llenarse de energía vital, se brinda un tributo y homenaje a aquellos seres que nos precedieron que poseían la sabiduría de vivir en armonía con la naturaleza. Si bien también entre ellos existían conflictos creo que lo más rescatable de esa cultura antigua fue su contacto vivencial y cosmogónico con la naturaleza.

En los siguientes enlaces podrás ver el descenso de Kukulkán en Chichén Itzá

En este enlace podrás verificar la hora exacta del equinoccio de primavera, no solo para el 2010 sino para otras decenas de años:

http://www.elcielodelmes.com/cambio_de_estaciones.php

El equinoccio de primavera y su ritualización es algo muy antiguo.

Se remonta a épocas muy tempranas, en los inicios de la cultura humana y de la agricultura. Con el paso de los años esperar la llegada de este equinoccio, muy en especial para los seres que habitaban en el hemisferio norte, significaba un momento de gran alegría pues era el tiempo en el que se acercaban las lluvias y con ello la fertilización de los campos para poder sembrar.

En las antiguas culturas del valle del Indo este momento se asociaba a una deidad llamada Mitra que fue posteriormente exportada hacia los persas, a los egipcios, a los griegos y a los romanos. Mitra era el símbolo de la primavera. El sol Invicto, que al estar a la mitad de su recorrido era el sol de justicia, equilibrado, balanceado, el sol equinoccial.

gorro frigio persa

gorro frigio persa

gorro frigio en Europa

gorro frigio en Europa

gorro frigio de la revolución francesa

gorro frigio de la revolución francesa

El culto a Mitra fue retomado durante la Revolución Francesa y fue común en la simbología de este periodo el famoso gorro frigio. Es un gorrito regordete parecido a aquellos que llevan algunos gnomos con la parte final retorcida. Este emblema de los liberales se usó en México y al triunfo de la independencia, durante el periodo repúblicano,  se acuñaron monedas con la imagen de este gorrito y hasta hace unos pocos años en pleno siglo XX esta imagen estaba grabada en las monedas de cobre de 20 centavos, en el centro de esta moneda se veían los volcanes desde los cuales se asomaba el sol en el equinoccio de primavera.

moneda republicana de México con gorro frigio

moneda republicana de México con gorro frigio

Moneda republicana con gorro frigio y balanza

Benito Juárez, un liberal por excelencia, nacería en este día, el día señalado por las logias como el más importante dentro de su calendario ritual semioculto.

En contraparte Cristo moriría en un equinoccio de primavera. A partir del año 325 d.C. se tomaría al 21 de marzo como la fecha de este equinoccio, era el día de la pascua de resurrección, el misterio mayor de la iglesia católica apostólica y romana.

Los antiguos mexicanos veneraban este día porque veían en el Sol la causa fundamental de la vida. Una interpretación científica. Los seres humanos que nos reunamos espontáneamente en los diversos sitios arqueológicos del país nos llenaremos de energía vital. El estar en comunión con nuestros semejantes es para muchos de nosotros un rito sencillo que nos reencuentra con nosotros mismos y con nuestra comunidad. Es un pretexto para estar juntos en paz y armonía. Esto es lo que tristemente no entienden algunos «científicos» que lamentablemente carecen de sensibilidad ante un hecho que lleva una carga de ingenuidad.

En este 2010 estamos a muchos siglos de ese pasado prehispánico, sin embargo me parece valido ritualizar este momento pues convoca a miles de personas a asistir a distintos puntos arqueológicos del país y es una oportunidad de oro para reconocernos y conocer esa parte de un pasado vigoroso. Casi nadie dice nada de la peregrinación el 12 de diciembre a la Villa de Guadalupe que al igual que el 21 de marzo convoca a multitudes de personas. Lo bello de este día radica en que nadie abandera estos festejos. Las iglesias y las ideologías se convulsionan por eso.

Como festejar este día y que rituales se deben de hacer es cosa de cada quien, en lo individual o en grupos. Quienes puedan ir a una zona arqueológica en buena hora y quienes no les digo que lo mas importante es coincidir por lo menos una vez al año que este mundo necesita mas que ciencia, sabiduría. Recordemos que el gran pintor y grabador español Francisco de Goya dejó para la posteridad esta verdad de a kilo: “el sueño de la razón produce monstruos”

Que bueno que los mexicanos nos reunamos para ritualizar este momento astronómico.





El equinoccio de primavera, acontecimiento clave de la identidad xochimilca

10 02 2010

El equinoccio de primavera, acontecimiento clave de la identidad xochimilca

Advertencia: Este texto, fue publicado en la revista “Xochimilco hoy” en el 2005,  y esta referido al equinoccio de primavera de aquel momento del año.

Ni Bernardino de Sahagún ni Diego Durán, frailes del siglo XVI venidos a México para evangelizar a nuestros antepasados, se imaginaron que casi 500 años después de su ardua labor los habitantes de estas tierras, convertidos ahora en mestizos, continuarían, tal vez sin saberlo, estando nepantla , término nahuatl que significa entre un lado y otro, o en medio (1). En este largo proceso los ritos prehispánicos y cristianos se fueron mezclando dando por resultado lo que los antropólogos llaman actualmente “sincretismo”, que es el fenómeno social resultado de amalgamar dos cosmogonías diferentes usando como vehículo para tal fin sus coincidencias culturales. Aproximadamente cinco siglos después de la conquista española, es interesante notar que en las fiestas tradicionales que se desarrollan hoy en Xochimilco, ¡y que están más vivas que nunca!, son muy evidentes los procesos sincréticos, y así mismo resulta revelador el hecho fortuito de que en este equinoccio de primavera, el próximo 21 de marzo, van a coincidir dos festividades importantes para nuestras dos raíces culturales. Además, en esa fecha, como todos los años después del siglo XVI, el Sol se solidarizará con nuestras raíces porque también estará nepantla, es decir, en medio de su recorrido aparente de ida y vuelta sobre el horizonte, que este astro realiza entre solsticio y solsticio. Dioses prehispánicos en comunión con imágenes católicas El 21 de marzo de 2005 iniciará la Semana Santa, que enmarca uno de los misterios más sagrados de la religión católica: la muerte y la resurrección de Cristo. Y en ese mismo día, pero de hace casi 500 años, comenzaba, según fray Diego Durán, la veintena tlacaxipehualiztli, dedicada a Xipe Totec, dios que fue sacrificado para preparar con su sangre la tierra para un nuevo ciclo agrícola. Esta notable coincidencia, producto de la confusión de fechas después de la corrección gregoriana, a finales del siglo XVI, es el pretexto para discernir acerca del fenómeno del sincretismo, y, asimismo, aclarar y revelar ciertos elementos que demuestren que la cuenta sagrada de los antiguos mexicanos, llamada tonalpohualli, nunca fue olvidada por sus creadores, a pesar del avasallamiento cultural que representó la conquista española. Como se sabe, los antiguos mexicanos computaban su año en periodos de 20 días; tlacaxipehualiztli es la segunda veintena de dieciocho. La primera es atlacahualo, donde el personaje principal es Tlazolteotl, diosa del amor. Estos dos símbolos agrícolas, Xipe Totec y Tlazolteotl, constituyen una perfecta dualidad de amor, personificada por una mujer, y sacrificio, por un hombre. Revelación profunda que nos invita a reflexionar para comprender más cabalmente la constitución psicológica de los mexicanos, atados a un tortuoso pasado. El rito católico en México refiere esta dualidad a Nuestra Señora de Guadalupe y a Cristo Nuestro Señor, este último sacrificado para la salvación de toda la humanidad. Las primeras dos veintenas (atlacahualo y tlacaxipehualiztli) que, de acuerdo a Durán, arrancaban el 1 de marzo son las que con mayor claridad representaban el inicio de un nuevo ciclo agrícola, y por lo cual eran las que marcaban el principio del calendario civil, que se intercalaba al calendario ritual, llamado tonalpohualli, y que estaba pintado en bellos códices conocidos como tonalamatl. El dios prehispánico Xipe Totec está asociado también a una figura nombrada Tonacatecuhtli, y Tlazolteotl, a su dualidad, Tonacacihuatl, abreviadamente se pueden pronunciar, respectivamente, como Totec y Toci, y en nahuatl significan “nuestro señor” y “nuestra señora”, voces que nos recuerdan literalmente a los señores más venerados entre los mexicanos después de la conquista: Cristo, nuestro señor, y nuestra señora de Guadalupe. La cuenta de los días en los antiguos mexicanos Pero si esto no bastase, profundicemos en lo que simbólicamente representaron estas cuatro deidades (Xipe Totec o Tonacatecuhtli, y Tlazolteotl o Tonacacihuatl), que en realidad se reducen a dos, y que se fusionaron con las imágenes cristianas dando lugar posteriormente a las dos más importantes festividades sincréticas que se celebraban en estas tierras. Los antiguos mexicanos tuvieron por calendario una secuencia de 260 días que constituía un almanaque ritual y sagrado. Esa cuenta sui generis tenía, entre otros objetivos, computar un periodo largo de días, para ser preciso, 1872000, compuesto por 7200 almanaques de 260 días. Esa enorme cantidad de tiempo corresponde a más de cinco mil años, o bien, a 5200 veces 360 días. Esa serie no comenzaba en un día uno-cocodrilo, como lo hace un tonalamatl tradicional, sino en cinco-cocodrilo, y concluía el día cuatro-flor. Era la cuenta larga que los mayas dejaron constancia en estelas, cerámica, códices y objetos diversos. Los pueblos del área nahua también la empleaban, a pesar de que algunos arqueólogos se empecinen hoy día en demostrar lo contrario, basados en prejuicios en contra de los pueblos del centro de México, que los hacen aparecer como un pueblo bárbaro. Ese conjunto de días representaba el inicio o el fin de una Nueva Era o Sol. Llevar la cuenta de los días fue algo de suma importancia para los antiguos mexicanos, pues al final de cada uno de estos largos periodos se pensaba que el mundo y la humanidad sufrían grandes cambios con catástrofes naturales que depurarían a la raza humana. Dos fechas significativas para Xochimilco Con la llegada violenta de seres de otro continente, y después de un terrible desencuentro para los pueblos autóctonos, no fue fácil dejar esta creencia, de manera que tuvieron que ingeniárselas para fundirlas o fusionarlas en las festividades y ritos cristianos. Si bien Diego Durán dejó establecido que el año agrícola comenzaba el 1 de marzo, la pregunta obligada es dónde comenzaba el tonalpohualli, o cuenta sagrada de 260 días. En el punto, sostengo que la cuenta sagrada de nuestros antepasados indígenas se ubicaba entre dos fechas significativas para el pueblo autóctono de Xochimilco. La primera es la veneración a la Virgen de Guadalupe, y la segunda la que se refiere al culto al señor de Chalma, un Cristo crucificado. Los dos íconos cubren una banda de 260 días, comenzando el 12 de diciembre y llegando hasta el 28 de agosto. Precisamente en esas fechas se realizan masivas peregrinaciones que se dirigen hacia los lugares en donde se honran las dos mencionadas imágenes: el cerro del Tepeyac, donde se encuentra el manto o la tilma de Juan Diego, en la que está representada la Virgen de Guadalupe; y Chalma, un poblado cercano a la prehispánica zona arqueológica de Malinalco, donde está la escultura de un Cristo crucificado, el Señor de Chalma. Momentos clave para nuestra identidad civil y religiosa Si colocamos al calendario ritual en esa banda de días, y seguimos considerando a Xochimilco como sitio de estudio, a partir de sus festividades, resultan significativos otros cuatro momentos, que no dejan lugar a dudas de que por lo menos en dicho ciclo se consideró que la cuenta sagrada del tonalamatl debía de comenzar ahí. Así es, comenzando un 12 de diciembre y considerando años de 365 días, se obtienen las siguientes fechas relevantes para la conformación de la identidad civil y religiosa de los xochimilcas. Estos momentos son: – 2 de febrero. En la cuenta de este tonalpohualli (12 de diciembre-28 de agosto) este día está consignado como el día uno-carrizo, en nahuatl ce-acatl, asociado al héroe cultural de toda América, con distintas denominaciones de las cuales sobresalen las de Quetzalcoatl, Kukulkan, Votan, Gucumatz y Wiracocha. En Xochimilco está dedicado a la celebración sincrética del Niñopa, y es el día en que ocurre el cambio de mayordomos que van a estar al cuidado de la imagen escultórica del niño dios cristiano, hecha de madera de colorín. El culto al niño fue también una celebración prehispánica y resultaría interesante ahondar en la prolífica cantidad de íconos que se refieren a tal hecho antes de la llegada de los españoles. También es el día de la Candelaria, una advocación de la Virgen María. La deidad prehispánica llamada Tlazolteotl da al clavo con el sincretismo, ya que está representada como una mujer pariendo un niño. Ese pequeñito seguramente es Ce acatl Topiltzin Quetzalcoatl. Topiltzin, nuestro pequeñito, traducción literal del nahuatl, sería en su juventud, como ya se dijo, el héroe cultural de la nacionalidad continental americana. Este personaje desaparecería en un año ce-acatl, no sin antes prometer que regresaría. – 1 de marzo. Día correspondiente a la combinación numérico simbólica dos-flor y en la que actualmente se puede realizar una observación arqueo astronómica desde el centro de Xochimilco, y que puede confundirnos con el símbolo toponímico de esta demarcación. Para el siglo XVI, antes de la corrección gregoriana, esta observación se llevaba a cabo diez días antes, o sea el 19 de febrero.

Esto se puede ver el 1 de marzo desde la parroquia de San Bernardino de Siena en el centro de Xochimilco

Esto se puede ver el 1 de marzo desde la parroquia de San Bernardino de Siena en el centro de Xochimilco

Actualmente el 1 de marzo se ha desplazado al 11 de marzo, por lo que la observación arqueoastronómica que actualmente se registra en Xochimilco, y que tiene que ver con la puesta de Sol el 1 de marzo, desde la parroquia de san Bernardino de Siena, donde el astro rey se oculta en la punta del cerro de Xochitepec, corresponde a otro espacio-tiempo. La observación arqueoastronomica contemporánea que corresponde al 1 de marzo antiguo se ubica en Malinalco, lugar en donde se observa al amanecer un marcador solar que se refiere aquella fecha desplazada al 11 de marzo. Al oriente de Xochimilco, una montaña o volcán apagado de nombre Teuhtli, es el que da la clave para encontrar también a aquella antigua fecha, pues el 11 de marzo el Sol se oculta por el volcán Ajusco(2). Ajusco significa en nahuatl “el lugar de la flor de agua”, de nuevo asociado al tiempo en que se manifiesta el día dos-flor, símbolo de Xochimilco. El 1 de marzo de este siglo correspondió al 19 de febrero antes de la corrección gregoriana, y hasta ese momento habían transcurrido 70 días a partir del 12 de diciembre, un día antes, o sea el día 69, correspondió a la denominación calendárica nahui-atl, que es la voz etimológica de la lengua de nuestros antepasados indígenas del centro de México, llamado hoy nahuatl. Nahui-atl correspondió al día 355 de un año agrícola de 365 días. El momento correspondiente al último día del año agrícola fue la combinación uno-lluvia. Durante el siglo XVI, antes de la corrección gregoriana, los xochimilcas veían en el cerro de Xochitepec, al atardecer ocultarse el Sol por encima de esta montaña, lo que les indicaba que era el día cuatro-agua, nahu-atl. Diez días después, la combinación uno-lluvia daba al traste con el final del año agrícola; finalmente, un día después, la asociación toponímica de Xochimilco, dos-flor, se manifestaba a través de la observación desde el volcán Teuhtli, cuando el Sol se ocultaba por entre el Ajusco. Para la arqueoastronomía este volcán debiera ser considerado como el foco y eje de las mediciones del año agrícola para la región de Xochimilco, que antiguamente abarcaba Milpa Alta y sus alrededores. – 20 y 21 de marzo. Fechas en donde ocurre actualmente el equinoccio de primavera y que representaron para el siglo XVI, antes de la corrección gregoriana, días correspondientes a las veintenas de atlacahualo y tlacaxipehualiztli, donde Toci o Totec son, como se señaló, las deidades agrícolas representantes de estos periodos cronológicos. Hay que tomar en cuenta que para el siglo XVI el equinoccio de primavera se registraba en los días 11 o 12 de marzo, por lo tanto, la veintena por la que cruzaba este equinoccio era la de atlacahualo, donde la deidad principal era Toci, Tlazolteotl o Tonacacihuatl. – 20 de mayo. Fecha correspondiente al día cuatro-flor, símbolo esotérico del eterno retorno, pues ese día las cuentas mayas en su cómputo largo se encuentran en un principio y en un final. Cabe destacar que en este día un consejo de tres notables gobernantes xochimilcas escogieron a san Bernardino de Siena como el patrono de la región. A continuación presento la cuenta sagrada de nuestros antiguos mexicanos, llamada tonalpohualli o tonalamatl, en su banda cronológica, que va del 12 de diciembre al 28 de agosto.

[1] Diego Durán relata lo que un indígena le contestó cuando el fraile le preguntó por qué todavía hacían cosas que no estaban dentro de la fe católica: “-Padre no te espantes, pues todavía estamos nepantla; y como entendiese lo que quería decir por aquel vocablo y metáfora que quiere decir estar en medio, torné a insistir me dijese qué medio era aquel en que estaban, me dijo que como no estaban aún bien arraigados en la fe, que no me espantase de manera que aún estaban neutros, que ni bien acudían a la una ley ni a la otra, o por mejor decir, que creían en Dios, y que juntamente acudían a sus costumbres antiguas y ritos del demonio, y esto quiso decir aquél en su abominable escusa de que aún permanecía en medio y estaban neutros.” Tomado de Mitos indígenas, estudio preliminar, selección y notas de Agustín Yáñez, México, UNAM, 1979; p. 126.

[2] El volcan Teuhtli es una elevación que se encuentra en los límites de las delegaciones Xochimilco y Milpa Alta. Se puede acceder hasta su cráter a pie, y, desde esa posición, el Ajusco es la montaña en el horizonte por la cual el Sol se oculta por en medio de dos enormes protuberancias que posee este volcán. Esta observación la he estado realizando desde el año de 1999, con la ayuda e información de Jorge Fernando Robles, cronista de  Milpa Alta y quien también está interesado en estos temas.

 Raúl González Cortés

Marzo del 2005





La Coatlicue

8 02 2010

La Coatlicue.

Coatlicue

Coatlicue

La Coatlicue, escultura en piedra realizada por los antiguos mexicanos fue descubierta el 13 de agosto de 1790. Fue hallada a raíz de los trabajos de remodelación de la plaza principal de la Ciudad de México. Cuando la descubrieron los indígenas volvían a realizar ofrendas a este ídolo, razón por la cual el obispo Moxó y Francoly  mandó de nuevo a enterrarle en el patio de la Universidad.

Antonio León y Gama (1735-182) documentó su hallazgo.

Se conoce de este estudio la segunda edición, publicada en 1832, bajo el larguísimo título de:

“DESCRIPCIÓN HISTÓRICA Y CRONOLÓGICA DE LAS DOS PIEDRAS, QUE CON OCACIÓN DEL NUEVO EMPEDRADO QUE SE ESTA FORMANDO EN LA PLAZA PRINCIPAL DE MEXICO, SE HALLARON EN ELLA EL AÑO DE 1790”

Las dos piedras corresponden al calendario azteca y a la Coatlicue, nombre con el cual se le conoce a este monolito cuyas dimensiones son:

1.6 mts. x 1.15 mts. de base y 2.5mts. de altura.

Antonio León y Gama propuso que este monolito, de tres toneladas de peso, estaba suspendida en el aire por dos soportes, colocados en lo corresponden a sus brazos, para su mayor admiración y veneración.

El nombre con el cual denominó el señor Antonio a esta escultura fue la de Cohuatlycue o Cohuatlicue que posteriormente derivó en el término actual: Coatlicue.

Este amasijo de energía religiosa en el más amplio sentido de la palabra estuvo asociada a varias deidades del panteón prehispánico tales como:

Quetzalcohuatl, Huitzilopochtli, Cihuacohuatl, Teoyaomiqui, Chalchihuitlycue, Tlaloc, Tetzauhteotl entre otros.

¿Porqué tantos nombres para está imagen?, he aquí su razón etimológica.

Quetzalcoatl porque es una escultura en la que dominan las formas de las serpientes siendo las de las que forman la cabeza de esta escultura las mas visibles, coatl significa serpiente y a la vez gemelos. Por su parte quetzal significa: plumas preciosas y las formas de éstas se ubican a los costados de la Coatlicue.

Las cabezas de las serpientes representan Quetzalcoatl, los gemelos preciosos o que ascienden edurante los amaneceres o los atardeceres, Venus mismo.

Huitzilopochtli, “el colibrí izquierdo”, deidad de la guerra, porque se creía que este personaje asociado a la guerra había sido hijo ilegítimo de Coatlicue, personaje mitológico que quedó embarazada por una bolita de plumas. La Coatlicue era una deidad a la cual se referían los antiguos mexicanos como la protectora de los guerreros cuyo nombre en nahuatl es Teoyaomiqui. 

Tetzauhteotl porque era un númen espantoso, tetzauh significa espanto y teotl dios, refiriéndose claramente a la deidad espantosa de la guerra. Hoy en día en Xochimilco se refiere a tezahuite como una palabra asociada al malagüero.

Finalmente también está referida a la imagen esculpida en su basamento: Tlaloc, deidad de la lluvia, esposo de Chalchihuitlycue .

Se le adjudicó un carácter femenino a la Coatlicue por dos razones fundamentales: La primera es porque la imagen humanizada posee una falda elaborada a base de un tejido de serpientes que nuestro historiador llama “faldellín de culebra”. Y la segunda es porque del pecho surgen dos especies de tetas o senos. Sin embargo como el mismo historiador lo refiere, esta imagen es polisígnica y polisémica.

La Coatlicue es una síntesis del concepto profundo que los antiguos mexicanos tenían del mundo espiritual.

La Coatlicue es el universo en su totalidad valga la redundancia.  La cabeza dual de la serpiente corresponde al día 1-serpiente que se da a los 365 días después del día 1-cocodrilo. También la imagen de la serpiente vista de frente corresponde al último día de una serie de 365 días, día 1-serpiente, el año. Es la representante del año de 365 días, tiempo en el cual se puede observar la totalidad de la cúpula celeste durante las noches estrelladas. Esta es una de las razones profundas por la cual la guerra de conquista culminó en la transición del día 1-serpiente y el día 2-muerte, 13 de agosto de 1521.

http://www.bigbangmex.unam.mx/bigbangmex/Coatlicue/estructura.htm





El frío en el calendario prehispánico

13 01 2010

El frío en el calendario prehispánico

El frío en lengua nahuatl se dice zezeltik. Zezeltik es un adjetivo, todos los adjetivos en nahuatl llevan la terminación tik. Por ejemplo pesado se dice etik, picoso cuculiktik, aguado atik, azucarado tzupeliktik etc. Para hablar que el agua esta fría se dice “Atl zezeltik”.

Se ha sugerido que la palabra zezeltik se semeja a la palabra para designar a los pueblos que vivían en las zonas frías de Europa: los celtas, los “zeltik” los de la región del frío.

Las semejanzas culturales entre los celtas de Europa y los pueblos de America precolombina son sorprendentes y no son solo una coincidencia. En algún tiempo estuvimos conectados culturalmente en tiempo y espacio.

En el calendario agrícola de 365 días existía una veintena llamada tititl que significaba el encogimiento, muy probablemente asociado a la contracción de las cosas debido al frío. Esta veintena correspondía a la dieciochoava, a la última antes de contar los 5 días nemontemi

Cuentan las crónicas del siglo XVI que los antiguos mexicanos en esta veintena solían jalarles las extremidades a los niños para que crecieran y no se quedaran encogidos.

El frió también estuvo asociado a las grandes montañas y fue así que Tlaloc fue representado en el Popocatepetl. Tlaloc es una imagen de nieve o hielo que habita en esa montaña. De ahí me parece que surge la idea de hacer muñecos de nieve. La imagen típica de este muñeco es la de un personaje regordete que lleva sombrero; la corona de Tlaloc, lentes; las anteojeras de Tlaloc y en ocasiones su pipa; representando al humo que surge de su cráter y por el cual se le llama Popocatepetl, la montaña que humea, el volcán. La imagen emigró a todo el mundo y ahora como las flores de noche buena y los pavos o guajolotes, especies americanas, forman parte de la imagineria popular del invierno y de la navidad en todo el planeta.





La veintena prehispánica

12 01 2010

1

Cipactli. El cocodrilo.

Cipactli, códice Borgia

Cipactli es el vocablo nahuatl para designar a aquella especie de reptiles que gusta de vivir en las zonas húmedas. Los mayas lo llamaron Imix.

El cocodrilo existe en prácticamente todos los continentes del planeta prefiriendo las latitudes tropicales.

Los pueblos mesoamericanos lo escogieron para representar al primer día de la veintena del calendario prehispánico llamado tonalpohualli.

La etimología de Cipactli equivale a decir el primer animal en la tierra, por eso es el símbolo primigenio de la tierra, como elemento y como planeta. Para los antiguos mexicanos los seres humanos estaban parados metafóricamente encima de un gran cocodrilo.

Llama la atención que se escogiera a este animal como el primer símbolo del calendario, pues es una especie que ha vivido desde la era de los dinosaurios. Isaac Asimov sugirió y propuso, en relación al nombre de los dinosaurios, que estos fueran llamados Dino cocodrilos, pues los cocodrilos están mas emparentados con esos gigantes que con los saurios o lagartos.

También no deja de sorprender el hecho de que los antiguos egipcios tenían a los cocodrilos como un animal sagrado a tal punto que, al igual que a las personas, era embalsamado. El parecido de la palabra egipcia sobek o sabak con la palabra nahuatl cipak, es un elemento que sugiere que las culturas mesoamericanas estuvieron comunicadas, con las culturas del Mediterraneo, en un lejano pasado anterior a la llegada de Colón a tierras americanas.

2

Ehecatl. El viento

Ehecatl, códice Borgia

Ehecatl, códice Borgia

Este vocablo nahuatl se utiliza para designar al viento.

El viento es el segundo día de la veintena de los días del calendario mesoamericano. Es el símbolo de la vida, el aliento de vida, el aire en movimiento, que dentro de nuestro organismo, le proporciona el oxigeno vital.

Si el viento era la vida entonces Quetzalcoatl fue la personificación de este elemento. En los códices al viento se le representaba con la cabeza de este héroe cultural, ataviado con su característico gorro cónico semejante al gorro utilizado por los sacerdotes del cercano y lejano oriente. En la ciudad de México Tenochtitlan tenia su templo cónico, una especie de pirámide circular. Desde este templo era visible el templo de Tlaloc y de Huitzilopochtli. La piramide circular de la zona arqueológica de Cuicuilco al parecer era el templo macro de Ehecatl que al horizonte podía ver al Popocatepetl, el volcán que humea, representación de Tlaloc.

Variados símbolos estuvieron asociados a Ehecatl como por ejemplo: el caracol, la greca escalonada y  la espiral.

En el estado de México se localiza su cerro llamado Ecatepec, nombre de uno de los municipios de aquel estado. El viento es un elemento bienhechor pero como todos los elementos tiene su parte maléfica y puede causar enfermedades, como aquella asociada al mal del viento o “aire”. Los chamanes de México saben curar esta enfermedad.

Este símbolo fue quien representó a una de las grandes eras cosmogónicas y quizá a la primera de ellas, llamada el sol de viento. En el calendario azteca o piedra del sol se le localiza en la parte superior izquierda del anillo central, en una de las aspas del símbolo del movimiento.

3

Calli, la casa

Calli, códice Borgia

Calli, códice Borgia

El nombre nahuatl para el tercer símbolo del calendario era la casa:

calli.

La casa era el recinto físico en donde se desarrollaba alguna actividad humana. No hay que confundir este término con el hogar pues este tiene su propio vocablo: chantli.

Es así como se pueden formar las siguientes palabras con la casa:

Calpulli, conjunto de casas unidas en una comunidad, lo que hoy es un barrio, la unidad orgánica de una comunidad.

xochicalco, el lugar de la casa de las flores.

teocalli, la casa o recinto de los dioses.

Caltonco, hoy caltongo, lugar de casuchas.

Coacalco, lugar de la casa de la serpiente.

Caltzontzin, era el gobernante de un conjunto de 400 calpulli.

La casa era un día calendárico y a su ves el símbolo de uno de los cuatro años con los que se designaban a las 52 combinaciones para los años llamados xiuhmolpilli.

En el códice mendocino se puede ver que el año 2 casa fue cuando se fundó la ciudad de México Tenochtitlán .

El singular diseño para la casa es muy parecido a los diseños que para las mismas tenían los pueblos antiguos de Tailandia. En el museo de las culturas de la ciudad de México pueden observarse estos diseños.

4

Cuetzpalli, la lagartija

Cuetzpalli, códice Borgia

Cuetzpalli, códice Borgia

Era el símbolo del cuarto día del calendario. Los mayas optaron por el maíz. La lagartija era símbolo de virilidad. Si vemos a estos animalitos desde arriba veremos que extiende sus cuatro patas hacia los cuatro puntos cardinales. Es probable que por esa razón se le haya escogido como el cuarto símbolo. Además suele calentarse al sol por lo que esta asociado a esta estrella, denominada como el nahui ollin,

cuatro-movimientos del sol, los cuatro puntos extremos por donde el sol surge y se oculta en un año. Los cuatro puntos son los solsticios vistos al amanecer y al atardecer.

5

Coatl. La serpiente.

Coatl, códice Borgia

Coatl, códice Borgia

La serpiente, coatl en nahuatl, era el quinto símbolo de la veintena del tonalpohualli.

Sostengo que se escogió a este animal porque representa al inicio del segundo periodo de un ciclo sinódico venusino, de 584 días, si se parte del símbolo inicial de la veintena: el cocodrilo. El segundo periodo sinódico de Venus es metafóricamente el periodo gemelo.

El planeta Venus tiene la particularidad de poder verse al amanecer o al atardecer según el momento o disposición orbital con el planeta tierra. Es el lucero matutino o vespertino. En el 2010 vamos a tener la oportunidad de observar la última alineación inferior venusina, antes del paso de Venus por el disco solar, en los días posteriores al 2 de noviembre. El paso de Venus por el disco solar se registrará el 6 de junio del 2012 al amanecer.

La alineación del 2 de noviembre la podremos observar unos minutos antes del amanecer hacia el horizonte oriental y será mejor observada días después a esta fecha, pues la poderosa luz del sol evita que se vislumbre este planeta, al momento de su alineación.

De la palabra coatl se deriva la palabra castellanizada cuate, que significa amigo o gemelo. En Xochimilco es muy común hablar de los gemelos con la palabra “cuate” y a la vez para designar a un amigo, muy amigo o “cuata” para una amiga.

En la tradición judeo-cristiana la serpiente no goza de buena fama pues desde el génesis bíblico se le asocia al mal. Sin embargo, paradójicamente, también se le relaciona con la sabiduría.

La serpiente en el México prehispánico estaba asociada a Quetzalcoatl, el héroe cultural de América y en consecuencia a las bondades de su sabiduría. Quetzalcoatl significa la serpiente con alas preciosas, la serpiente voladora, una especie de dragón o la serpiente preciosa que se alza por los aires. Su imagen la podemos observar en el calendario azteca. En esta majestuosa pieza arqueológica se localiza rodeando este monolito. Dos grandes serpientes con símbolos de alas se tocan frente a frente y cola a cola.

6

Miquiztli, la muerte.

Miquiztli, códice Borgia

Miquiztli, códice Borgia

La muerte o “el morir” es el sexto símbolo de la veintena prehispánica. Las personificaciones mitológicas de este día son Mictlancihuatl y Mictlantecuhtli.

Cihuatl significa mujer y tecuhtli hombre, Mictlan es lugar o región de los muertos, el panteón.

Entonces Mictlancihuatl es la mujer o señora de la región de los muertos y Mictlantecuhtli es el hombre o señor de la región de los muertos.

Todavía en Xochimilco algunos abuelos solían usar la palabra Mictlancihuatl para referirse a la señora de los muertos o la muerte. La Mictlancihuatl tiene su representación en el volcán Iztaccihuatl. Este volcán se traduce como la mujer blanca asociada a la imagen de la muerte. A esta montaña también se le denomina la mujer dormida y es porque el verbo dormir, “temikiztli” en nahuatl, esta asociado semántica y fonéticamente al acto de morir: mikiztli.

En mi opinión la Iztaccihuatl es, ni mas ni menos, la sincrética llorona tan llevada y cantada en las celebraciones de los días de muertos, el 2 de noviembre. Este volcán visto desde las tranquilas aguas de las chinampas de Xochimilco parece estar flotando y de ahí su metáfora mágica de poseer poderes sobrenaturales.

En la época prehispánica la muerte tenía 40 días para recordarse y era en las veintenas intermedias de mihcailhuituntli y mihcailhuitl, 20 días para los muertos pequeños y 20 para los grandes. Ahora solo se les celebran un día para cada uno de ellos, el 31 de octubre y el 1 de noviembre.

7

 Mazatl, el venado.

Mazatl, códice Borgia

Mazatl, códice Borgia

El venado fue el séptimo día de la veintena. Este animalito fue muy venerado en la antigüedad y se le asoció al Sol. En algunos códices se le observa cargando a este astro en sus espaldas. El día de las mulitas, muy celebrado en el centro de México debe estar asociado a este animalito. Es una festividad sincrética y el venado, cargador del sol se transformó en mulita. La fiesta caía en los alrededores del solsticio de verano durante el siglo XVI. El Sol visto desde el Xochitepec en Xochimilco surge por las laderas de Tlamacas, que en nahuatl significa “la región del cargador”.

Si en estas fechas se adornan a los niños con ropas indígenas es porque en las leyendas y mitos huicholes se considera que el niño Sol fue quien con su poder ayudo a los seres humanos a desarrollar su cultura. Actualmente a inicios de Junio los Huicholes celebran significativos rituales al niño Sol.

Los huicholes y algunos pueblos del norte de México ven en las huellas del venado la presencia del Jícuri o Peyote. Pueblos como estos son grandes caminantes y necesitan de este alucinógeno para soportar las duras caminatas, además de proporcionarles la capacidad de hablar con la naturaleza de manera ritual y sagrada.

Mazatlán, en Sinaloa significa el lugar de los venados. Por su parte en Oaxaca el venado hace su presencia en el cerro y la región que lleva su nombre: Mazatepec, sus habitantes son llamados mazatecos y poseen un idioma propio llamado igualmente: mazateco. La legendaria María Sabina procedía de esta región.

¿No se les hace curiosa la relación que en los pueblos americanos se hace del venado como un símbolo solar y la imagen de Santa Claus, arrastrado por sendos «venados» en una fecha eminentemente solar?

8

Tuchtli, el conejo

Tuchtli, códice Borgia

Tuchtli, códice Borgia

El conejo es el octavo símbolo de la veintena prehispánica. El conejo estuvo asociado a la luna. En algunos códices se le observa cargándola y en otros como la figura que se dibuja dentro de en luna llena.

La luna fue muy bien estudiada por los sabios tonalpohuahquetl. Sabían a la perfección su ciclo sinódico y sideral. Con estos datos podían predecir eclipses de sol y de luna. Lugares como Tuxtla, Tuxpan, Tuchtepec, Tuxtepec, están relacionadas a la denominación del conejo. En Tepoztlan, región del estado de Morelos, el conejo fue elevado al rango de la deidad ome tochtli, numen del pulque.

En el calendario prehispánico el conejo era, a la ves del símbolo de un día, símbolo de un año.

9

Atl, el agua

Atl, códice Borgia

Atl, códice Borgia

Era el noveno símbolo del calendario y su deidad fue Chalchiuhtlicue, la de las faldas de chalchihuites, piedras preciosas, color turquesa, las pulidas piedras de los ríos, las faldas azules también son una bella metáfora de las aguas de los ríos. Por eso esta deidad representaba al agua depositada en la superficie terrestre. En contraparte, su pareja era Tlaloc, deidad del agua de los cielos presente en forma de nubes o en las altas montañas en forma de hielo o nieve.

Al parecer la palabra de origen griego Atlántico, (A-tlan-tic-co) este asociada a la palabra nahuatl atl y es muy probable pues Atlan significa abundancia de agua y la terminación co lugar. Así mismo si conocemos que las terminaciones tic en nahuatl determinan a los adjetivos podemos suponer que atlantic signifique anegado en grado sumo, abundancia de agua en calidad de adjetivo. Por lo tanto Atlántico significa literalmente el lugar anegado, por extensión un océano.

Los seres del Mediterráneo seguramente compartían un mismo idioma con los habitantes mesoamericanos del periodo clásico de los griegos y seguramente haya sido un tipo de protonahuatl.

10

Itzcuintli, el perro.

Itzcuintli, códice Borgia

Itzcuintli, códice Borgia

El perro fue el décimo símbolo del calendario. Este perro carece de pelo porque, según las leyendas, fue arrojado al fuego. La temperatura de este perro es magnifica para que algunas personas, no solo lo adopten como mascotas sino que, les ayude a calmar los dolores de las reumas.

El perro como en muchas otras culturas antiguas era considerado un ejemplar acompañante del ser humano en la vida y en la muerte. Al morir una persona, el perro sabía acompañar a los difuntos a cruzar los nueve ríos para llegar al Mictlan. La gente mayor de Xochimilco cuenta, que si una persona se frota los ojos con las lagañas o chinguiñas de los perros, se puede acceder a tener visiones del inframundo.

Itzcuintli es la palabra nahuatl de la que se derivo la voz “escuincle” para designar a los niños de manera peyorativa.

El día 9-perro o chicnahui itzcuintli era el día dedicado a Chantico, la patrona de Xochimilco, la diosa del fuego del hogar. Era una deidad que estuvo asociada al planeta Venus y a los ciclos de 52 años.

En Chiapas aun se conserva el nombre de un lugar dedicado al perro llamado Itzcuintla.

11

Uzumactli, el mono

Uzumactli, códice Borgia

Uzumactli, códice Borgia

Este animalito era el onceavo de la veintena. Un enorme río del sureste mexicano lleva su nombre Usumacinta, río de monos, nace en Guatemala y desemboca en Tabasco.

El mono era el símbolo de la música y de la alegría. El emperador Moctezuma lleva su nombre Motecuhuzumatzin.

En la leyenda de los soles cosmogónicos se cuenta que la humanidad, fabricada de madera de colorín por los dioses, fue trasformada en monos. Solo cuando las personas fueron hechas de maíz surgió el ser humano como lo conocemos. Esta leyenda metafóricamente antecede a la teoría evolucionista de Darwin pues el paso de mono a hombre se dio como consecuencia del conocimiento de la agricultura. Algunos monos decidieron seguir viviendo en los árboles y vivir de sus frutos y otros prefirieron cultivar sus alimentos y en este caso del maíz como el principal de ellos.

12

Malinalli, fibra de maguey.

Malinalli, códice Borgia

Malinalli, códice Borgia

Malinalli es el símbolo doceavo de la veintena calendárica. Se le conoce a este símbolo con el nombre de hierba torcida o torcedura de un lazo. La novedosa traducción que hago a este símbolo se basa en el hecho de que el símbolo representado en los códices esta formado por lo general por una mandíbula inferior de un ser humano al cual le surgen unas ciertas hojas largas de un vegetal. En mi humilde opinión creo que es la primera vez que al símbolo malinalli se le menciona como a la fibra de maguey. Vegetal en su estado seco o muerto, por eso la mandíbula con sus hojas largas torcidas.

En algunos mitos se cuenta que Quetzalcoatl hace resurgir al maguey con su sabiduría.

El maguey en su forma viviente se le llama metl sin embargo este no es el nombre con el que aparece en la veintena, ¿porqué? , en mi opinión es porque el maguey también tenía una gran utilidad después de estar vivo. Cuando se secan sus pencas surgen las fibras con las que se fabrica el mecate. Aunque estas fibras pueden extraerse de las pencas verdes. El mecate, mecatl en nahuatl, es el lazo o cordón que se usa como tendedero para colgar la ropa húmeda acabada de lavar. Las fibras del maguey también sirven para tejer costales y tapetes de un acabado un tanto burdo pero prácticos.

La deidad Malinalli llevaba un cordel de este material colgando en las manos. Si a malinalli se le traduce como hierba torcida es porque el lazo se fabrica torciendo las fibras del maguey. En algunos textos del siglo XVI se le menciona con el nombre de “cierta hierba” porque no conocían a que hierba se referían nuestros antiguos mexicanos.

En el calendario azteca o piedra del Sol, la contraparte o símbolo opuesto de malinalli es ehecatl, representante de Quetzalcoatl, metafóricamente su compañero sentimental. Malinalli es Mayahuel, el numen del maguey y Malinalxuchitl, la flor de malinalli  es una advocación de esta misma deidad. Esta dibujada con el símbolo genérico de la flor, la misma que representa a las flores de la toponimia de Xochimilco. La flor del maguey era en ese sentido la flor de flores por su gran tamaño al surgir del maguey maduro. Mayahuel es sacrificada al cortarla la larga flor de esta especie, para poder extraer la sabia embriagante, la bebida ritual por antonomasia de los mexicanos: el pulque. En consecuencia Mayahuel se transforma en Malinalli.

En un mito prehispánico se dice que Quetzalcoatl es embriagado con pulque y engañado por el amor de una bella mujer, razón por la cual sintiéndose avergonzado decide abandonar Tula y dirigirse hacia Coatzacoalcos o mejor dicho “Quetzalcoatlco

Por eso cuando llega Hernán Cortés es presentado, por los confundidos mexicanos, con una bella mujer indígena llamada Mallinaltzin o mejor conocida como la Malinche, creyendo que este hombre del mediterráneo era el mismísimo  Quetzalcoatl.

Más adelante se analizará las asociaciones de ésta deidad con la sincrética Virgen de Guadalupe, imagen mítica elaborada en una superficie tejida de fibra del maguey: el ayate de Juan Diego.

large_ca96fe5a0870016005ce41ba9bba5df7

Extrayendo la fibra del maguey

large_d86dcf669cfa8efc84f298e7d3a78d33

Magueyes de donde se obtiene la fibra

large_fe7f1bdcc8d4e5e9a8b63b7cbe82aae1

Malinalli, fibra de maguey

13

Acatl, planta de maiz y carrizo .

Acatl, códice Borgia

Acatl, códice Borgia

El carrizo es el treceavo símbolo del calendario prehispánico. Originalmente el símbolo colocado en la treceava posición debió haber sido el maíz. El investigador Enrique Florescano así lo refiere y documenta esta hipótesis en su libro “el mito de Quetzalcoatl”.

El carrizo es una planta que por su parecido con el bambú también se le llama falso bambú, era uno de los símbolos esotéricos de Quetzalcoatl y en particular a ce-acatl, uno carrizo, combinación calendárica del tonalpohualli que iniciaba el segundo periodo de 52 días. Ce acatl, día y año en el que nace y muere Quetzalcoatl, con la promesa de que regresaría.

En Xochimilco se le conoce al carrizo también con el nombre de otate, otlatl en nahuatl. En los escritos del siglo XVI también se refiere a este símbolo con el nombre de caña. Llama la atención que en toda Mesoamérica el término caña se refirió mas al tallo del maíz que al carrizo y posteriormente a la planta de donde se extrae el azúcar, la caña de azúcar. Sin embargo esta última fue traída de África para su cultivo en América durante la época colonial. Hasta hace algunos años todavía era posible ver que en algunas regiones, dedicadas al cultivo del maíz, se vendieran las cañas dulces de cierta especie de esta planta, el tallo tenía una coloración morada y por la zona de Topilejo se vendían a las orillas de la carretera, era una caña para masticar y degustar, no era para producir elote o maíz. Topilejo, vocablo nahuatl deformado, estaba asociado al lugar de los topiles o jefes guardianes. Topilejo es una región aledaña al estado de Morelos, lugar en donde se cree que nació Quetzalcoatl. Topil significa nuestro pequeño y era una denominación también para designar al bastón de mando de los líderes de un pueblo. Quetzalcoatl portaba su topilli. Por eso considero que la denominación ce- acatl para Quetzalcoatl podría traducirse como uno-maiz. Quetzalcoatl transformado en la planta del maíz. El guarismo uno que en nahuatl se dice: centli, también puede estar asociado, por una variación fonética, al vocablo para designar al grano de maiz o cintli.

Sincréticamente la combinación uno-carrizo está asociada al día 2 de febrero, el día de la candelaria, el día de los tamales hechos de maíz. En este día en Xochimilco se bendicen las semillas de maíz que han de sembrarse para la cosecha anual. Se venera al niño dios en la forma del Niñopa, que cambia de jefe guardián o mayordomo, el niño Quetzalcoatl, Topiltzin, nuestro pequeñito, nuestro guía y guardian.

Si consideramos el inicio de un tonalpohualli en la combinación 1-cocodrilo, en el 12 de diciembre, día de la virgen de Guadalupe, llegaremos al 2 de febrero a la combinación 1-acatl, uno-planta de maíz o si se prefiere uno-carrizo.

14

Ocelotl, el jaguar

Ocelotl, códice Borgia

Ocelotl, códice Borgia

El jaguar era el decimocuarto símbolo de la veintena prehispánica, era la representación de la noche ya que las manchas del jaguar representaban las estrellas  y fue una designación para uno de los cinco soles cosmogónicos. Ocelotl es el vocablo nahuatl para este felino y existe una población en México dedicada a este animal Ocelotlan, región de jaguares. En algunas zonas del sur de México se le llama también el tecuani y de ahí que Tehuantepec, deformación lingúistica de Tehuantepec, sea traducido como el cerro o la montaña del jaguar. En la rueda calendárica zodiacal, el jaguar tiene al símbolo de la lagartija como oponente debido a que este último animalito es débil.  El jaguar entonces es la representación de la energía física por antonomasia.

Cuando el jaguar ruge en las selvas semeja el trueno que precede a la tormenta y por tal motivo se le asoció con Tlaloc la deidad de la lluvia representada con colmillos de jaguar. Un simbolismo semejante a la deidad sudamericana de la cultura de Chavin de Huantar, contemporánea de los olmecas, en donde se han encontrado piezas esculturales llamadas cabezas clava, representaciones de la deidad de la lluvia. Por eso no es errónea la denominación que se le dio en su momento a la escultura del Chac Mool, la deidad maya de la lluvia, cuyo significado es jaguar.

15

Cuauhtli , el águila

Cuauhtli, códice Borgia

El águila fue el símbolo décimo quinto de la veintena prehispánica. Este majestuoso animal es el rey de los cielos, domina el vuelo y su vista incomparable hace de él un excelente representante del sol.

Cuando el águila descendía en su vuelo semejaba al sol en su ocaso, el atardecer. En lengua nahuatl esta representación corresponde al vocablo de Cuauhtémoc, el águila que desciende.

En el escudo nacional el águila representa al sol en su posición cenital. Este símbolo tiene como su oponente, en la rueda zodiacal vigesimal, a la serpiente y bajo una óptica naturalista  se observa las  oposiciones en cuanto a sus relaciones de fuerza; el águila devora a las serpientes. De manera que el águila y la serpiente representan  una paradójica dualidad, dos animales unidos por una trágica realidad.

16

Cuscacuauhtli, el cóndor, el águila de collar

Cuscacuauhtli, códice Borgia

Cuscacuauhtli, códice Borgia

El rey de los buitres es en definitiva el cóndor, en nahuatl el águila de collar, porque esta gran ave posee un collar de fino plumaje alrededor de su cuello. Cusca es collar y cuauhtli es águila. Es notable la coincidencia de la palabra nahuatl Cusca con la palabra quechua Cusco, región montañosa de los Andes Peruanos y sitio en donde se ubicó la sede del Tahuantinsuyo, del imperio Inca.

En cierto sentido hay cierta correspondencia pues Cusco representa el centro de los cuatro rumbos, se pondría decir que es el collar de donde surgen las cuatro coordenadas.

A mi parecer, no es gratuita la relación que se hace en el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, de dos aves características de América, el águila y el cóndor, estampadas en el diseño de este emblema universitario. Su paralelismo con la Universidad Andina de San Carlos se asocia con el momento en la cual estas dos instituciones fueron creadas. A decir de los Peruanos, la Universidad de San Carlos fue la primera en América.

Los antiguos creían que el cóndor moraba entre los muertos y entre los sueños de los vivos. En el códice Borgia se le ha emparentado con el guajolote, debido quizá a que este animal estaba decorado con un chalchihuitl alrededor de su cuello, su collar de piedras preciosas.

En la cultura Persa este animal es de suma importancia pues al parecer es la fuente del símbolo del Aura Mazda, símbolo de Zoroastro o Zaratustra. Este símbolo esta constituido por dos grandes alas de un ave mayor que en el centro tiene un gran collar.

En la cultura Egipcia también aparece este símbolo, debido a la presencia Persa en esta región africana.

Sabemos que actualmente el cóndor es un habitante de la región andina sudamericana, pero entonces ¿porque aparece el mismo animal simbólico entre los Persas? Quizá la respuesta este en la posibilidad de que estos antiguos pueblos, el inca o Aymara y el Persa, en algún punto de la historia pasada estuvieron en contacto directo.

17

Ollin o si se desea Ullin, el movimiento

Ollin, códice Borgia

Ollin, códice Borgia

Fue el símbolo  décimo séptimo de la veintena del tonalpohualli y del calendario agrícola. Representa el movimiento del sol. Su símbolo opuesto es el venado, animal que en algunos códices se muestra cargando al astro rey. Es el venado dorado que equivale en términos metafóricos al sol.

Lingüísticamente llama la atención la semejanza entre el vocablo nahuatl moollin que quiere decir se mueve y la palabra castellana molino, que al igual que la primera se refiere al movimiento de algo que se mueve. La palabra nahuatl mulcaxitl esta asociada a la expresión “se mueve” pues esta maquina ancestral, el molcajete, se mueve por la acción de la fuerza de la mano, con un texolotl, para moler un sin fin de vegetales que sirven para preparar las salsas y el famoso mole que en esa antigüedad se molía con este objeto de piedra. Esta es me parece la razón de la supervivencia de este adminículo.

Mas aún de llamar la atención es la semejanza del vocablo ollin con el inicio de la palabra griega Olimpiada que contiene en su inicio el sonido de ollin y que fonéticamente equivale a olím. la Olimpiada se celebraba cada cuatro años y en Mesoamérica el símbolo del 4 -movimiento, nahui ollin, tiene el mismo concepto astronómico pues cada cuatro anos se debía aumentar a un día el calendario agrícola para recuperar la misma posición del sol en el horizonte, un mecanismo que trataba de obtener la exactitud del año trópico.
La palabra tlazolli que contiene a la sílaba olli era un alimento sagrado de los antiguos mexicanos, en diminutivo esta palabra significa amorcito tlazoltzin y tlazolteotl era la deidad del amor.
El juego de pelota estuvo asociado a este símbolo y se llamaba ullama.
El pueblo en movimiento olmecatl fue la cultura madre de los mesoamericanos y el pueblo tolteca posterior a ellos parece  estar asociado a ellos pues si analizamos la palabra tolteca esta significa nuestra gente en movimiento. Tule se ha traducido como una planta acuática muy prolífica de ciertos lagos de México pero también puede ser un vocablo compuesto por to y ulli de manera que formo la palabra tullí, tu significa nuestro y ulli movimiento. En conjunto la palabra Tolteca podría traducirse como la nuestro pueblo en movimiento o nuestra gente en movimiento.

El símbolo ollin fue el último de los soles cosmogónicos que vivieron los antiguos mexicanos llamado nahui ollin y su representación mas detallada se encuentra en la piedra del sol, lo constituye el rostro de tonatiuh y sus cuatro aspas como de un molino en donde se colocaron cuatro soles cosmogónicos haciendo un total de cinco de ellos. El quinto Sol era el de movimiento y se decía que la humanidad perecería por efecto de los terremotos.

El símbolo ollin estuvo evidentemente asociado al Sol pero también a los movimientos de tierra.

Con el desarrollo de la tecnología moderna, todo parece indicar que hay una relación entre el astro Rey y los terremotos, pues  al parecer las explosiones solares, también llamadas fulguraciones Carrington, muy probablemente muevan el núcleo de la tierra y este a su ves comprometa a la corteza terrestre provocando algunas fracturas y con ellas los terremotos. Si esto se va verificando en las investigaciones, al respecto de los efectos de las manchas solares y de las explosiones solares, resultaría impresionante el grado de conocimiento que los pueblos mesoamericanos tuvieron acerca de los efectos de la actividad solar sobre la tierra.

El doctor Atl, seudónimo de Gerardo Murilo, pintor mexicano de inicios del siglo XX nombró a su esposa y bella musa con el apelativo de Nahui ollin .
Hoy en día existe una población que recuerda a este sol cosmogónico y se localiza en el estado de Veracruz, se llama Naolinco cuyo significado es: en el sitio del nahui ollin.

18

Tecpatl, el pedernal

Tecpatl, códice Borgia

Tecpatl, códice Borgia

El pedernal fue el décimo octavo símbolo de la veintena prehispánica. Su diseño es un cuchillo o navaja hecha de piedra. Pareciera que este diseño esta formado por el área de intersección entre dos círculos. Considero que el pedernal es el símbolo del eclipse solar, tonatiuhcuallo en nahuatl, causado por la interposición de la Luna entre la tierra y el Sol.

En un eclipse anular de Sol es muy claro observar como el astro Rey esta mutilado por una porción de su disco. La porción mutilada es un tecpatl. Asimismo durante un eclipse total de Sol se puede ver como este pedernal se va ensanchando hasta cubrir la totalidad del Sol.

Dentro del anillo de los veinte días calendáricos el conejo esta opuesto al pedernal y simboliza a la Luna. El conejo represente a la luna llena y el pedernal a la luna nueva. La oquedad que se realiza al centro del maguey, para extraer su savia llamada agua miel y con la que se fabrica el pulque, semeja una olla que se representó en los códices como la olla de la luna. Cuando esta llena de su blanquecina savia esta en su fase de luna llena. En la mitología el conejo se toma aquella agua y se emborracha dejando la olla vacía, la luna nueva, solo queda una piedra, el tecpatl, en su interior, la piedra que cubre la oquedad del maguey, para proteger al líquido ritual de las lluvias y el polvo.

El proceso de extraer aguamiel del maguey es repetitivo, la oquedad se llena al cabo de algunos días y se le extrae el líquido dejándolo vacío hasta que se vuelva a llenar para repetir el proceso. La operación semeja los procesos de luna llena y luna nueva.

El pedernal estuvo asociado a la Luna y todavía hasta nuestros días queda en la memoria de los pueblos indígenas el mito de cuidar a las mujeres embarazadas de un eclipse. Si ellas no se protegen con un pedernal, navaja o tijeras, el  hijo en el vientre podría nacer con el labio leporino. Este labio recuerda la forma de la boca de los  conejos y ellos estuvieron asociados a la luna. El conejo, visible en la fase de plenitud de este satélite, fue dibujado en algunos códices cargando a la Luna.

En la mitología de la India es exactamente igual esta imagen y no solo la del conejo sino también la del venado que carga al Sol. Cosa curiosa resulta el saber que también los chinos ven en la cara de la luna un conejo.

El pedernal formó parte de las simbologías para los años prehispánicos. El primer año era la casa, el segundo el conejo, el tercero el carrizo y el cuarto el pedernal.

El pedernal forma parte del emblema nacional y en su escudo aparece como la piedra de donde surge el nopal pues en un año ce tecpatl, uno pedernal, se inicio la fundación de México Tenochtitlan, fue el año cuando se colocó la primera piedra. Por eso el rito, de colocar la primera piedra cuando se inicia una construcción, sigue vivo entre los mexicanos.

El pueblo Chichimeca y Purepecha veneraba una gran piedra, un monolito natural llamado actualmente: Peña de Bernal, localizado en el estado de Querétaro.

19

Quiahuitl, la lluvia

Quiahuitl, códice Borgia

Quiahuitl, códice Borgia

En nahuatl el tiempo se dice cahuitl un vocablo muy parecido para el que se designa a la lluvia: quiahuitl.

La semejanza fonética es interesante y puede remitirnos a que en un pasado los dos significados, tiempo y lluvia, tuvieran los mismos fonemas. Hoy en día se dice “el estado del tiempo” para designar al estado del clima el cual siempre se asocia a la lluvia o a la falta de ella. Tiempo meteorológico y tiempo cronológico van de la mano.

Si analizamos la palabra quiahuitl la podemos separar en tres partes: qui-a huitl, su significado será “¡que llueva! Un mandato que pide lluvia, ¡Que llueva, que llueva! Qui: es la palabra que ordena y a-huitl: el agua del cielo.  A es agua y huitl una contracción de la palabra ilhuicatl, cielo. Quiahuitl entonces vendría a ser también el “pedimento de agua de lluvia”, un ritual que, hasta hace algunos años, se llevó a cabo en Xochimilco después de una larga sequía que recuerdan algunas personas adultas de esta región. En el norte de México es común el uso de la palabra agüitar para significar un estado depresivo. Se dice: ¡no se agüite!. Esta expresión puede provenir de ahuitl de origen nahuatl. Se podría decir que por extensión es una metáfora de la lluvia el agütarse, llorar, agua del cielo.

Asimismo desde otra vertiente semántica huitl podría provenir de una contracción de la palabra ilhuitl, palabra nahuatl que significa fiesta, de manera que ilhuitl también puede ser “la fiesta del agua”: la lluvia.

Cri cri, el grillito cantor, en su canción “el chorrito” es muy elocuente al usar esta figura festiva de la lluvia: “llueve, llueve, ¡huy! como llueve, ¡huy! las gotitas cuando llueve…”  Los mexicanos festejaban la lluvia y por eso su calendario, estuvo asociado al ciclo de este fenómeno natural, tan necesario para la sobrevivencia humana. La primera veintena del calendario agrícola estaba dedicado precisamente al agua de la lluvia bajo el nombre de Atlacahualo, lo dejado por el agua y las veintenas dedicadas a los cerros tepeilhuitl y tepeilhuituntli eran tiempos para festejar a la deidad de la lluvia: Tlaloc, la bebida de la tierra, traducción etimológica de este vocablo. En los cerros y en las altas montañas se adoraba a este numen del tiempo. El gran Tlaloc era el Popocatepetl, el volcán emblemático del Valle de México y a este volcán estuvo dedicado uno de los cinco soles cosmogónicos: El Sol de Lluvia, la lluvia de fuego.

La asociación de la lluvia con los volcanes se debe a que estas montañas emiten vapor de agua y forman nubes que se incorporan a las que provienen de las aguas que se evaporan de ríos, lagos y mares. Los volcanes por lo tanto son fábricas de nubes. Por eso se les pedía a los cerros y en específico al Popocatepetl que lloviera en épocas de sequía.

20

Xuchitl, la flor

Xuchitl, códice Borgia

Xuchitl, códice Borgia

La flor fue el último de los símbolos de la veintena prehispánica. Esta colocada en el sitio número veinte y por esta razón el cempaxuchitl, o cempohualxuchitl, tiene un enorme significado calendárico pues la etimología de esta flor representa a la flor vigesimal.

Uno de los diseños de este símbolo estuvo basado en la flor del perrito. En el apartado dedicado a la toponimia de  Xochimilco de este mismo Blog se puede leer el análisis que hago para sustentar dicha hipótesis.

La flor era el símbolo sintético del tonalpohualli. Un diseño cruciforme de la flor representa a la serie de los 260 días en su totalidad. Los mayas utilizaron este símbolo para representar al guarismo cero, antes de la invención de esta herramienta matemática realizada en las culturas de la India.

La región mesoamericana representativa de este símbolo es Xochimilco. Xochimilco es el lugar de las milpas de flores y no solo eso sino también el lugar en donde se computaba el tonalpohualli. Desde su cerro llamado Xochitepec, el cerro de la flor, se podía ver al Sol surgir por el horizonte oriental y así estructurar un calendario de horizonte.

El maestro arqueoastrónomo Rafael Zimbrón, notó que durante el solsticio de invierno, el sol surgía por la punta del volcán Popocatepetl si se tomaba como punto de observación al Xochitepec.

A partir de este momento y de esta posición es posible detectar el momento y el sitio en el que el Sol recorre 260 días y esa posición la registré un 7 de septiembre cuando el Sol surgía del cerro papayo. Este cerro debió haberse llamado Papallo, la mariposa, insecto asociado a la flor.

En la mitología Xochiquetzalli, la flor alada o la flor preciosa es una mariposa. Su dualidad era Xochipilli, el príncipe de las flores.

El recorrido del Sol a partir del solsticio de invierno hasta la concreción de los 260 días recuerda dos fechas importantes para la religiosidad de los mexicanos pues si nos vamos hacia el siglo XVI, sucede que esta secuencia se computaba desde el 12 de diciembre hasta el 28 de agosto. Durante el proceso del sincretismo religioso estas fechas quedaron enmarcadas como la festividad a la virgen de Guadalupe y la realizada a San Agustín. Las dos festividades están enmarcadas por las mas grandes peregrinaciones que se realizan en Xochimilco.

Los mayas tenian al símbolo 4-flor como el final de una serie de 260 días y de una larguísima secuencia de 1872000 días.  El 21 de diciembre del 2012 concluirá esa secuencia y al amanecer habrá de dar término el día 4-flor, iniciando una nueva serie del mismo número de días.

Si queremos seguir la secuencia de estos últimos días de la serie maya les recomiendo ver en este blog el tonalpohualli completo llamado tzolkin para los mayas. El 15 de febrero del 2005 da inicio una serie de 260 días, 1040 días antes de iniciar la nueva era.





El nahual y el tonalpohualli

26 12 2009

«Los nahualitos», acrílico sobre tela.

 

Actualmente aun existe la creencia, en el área mesoamericana, de que el nahual es un animal que vaga por las noches. En Xochimilco por ejemplo se cree que el nahual es una persona convertida en animal, generalmente un perro o un burro, que hace maldades.

Sin embargo si analizamos la etimología de la palabra nahual nos daremos cuenta que el mito y la leyenda no tiene que ver con la realidad.

Veamos: La palabra nahual es el vocablo nahuatl para designar al nombre con el cual se le llamaba a una persona de acuerdo al día en que nació según la combinación simbólica del tonalpohualli. Como este calendario tenia a ciertos animales y elementos de la naturaleza como designaciones de los días se pensó, erróneamente en un tiempo, que las personas nacidas en tales días tendrían características de esos animales o elementos.

Por otra parte si atendemos a la expresión nahuatl: “yo me llamo ….”, “Nahua ni tuca”, se notará que el pronombre Yo, en nahuatl, es muy parecida a la palabra nahual. El Yo es el nahualli. Muy diferente a la palabra nahuatl que era el idioma de los antiguos mexicanos.

Con la llegada de los españoles vino la confusión semántica y posteriormente el nahual se tornó en una interpretación equivocada del idioma nahuatl durante el proceso del mestizaje. El nahualli como una entidad disociada del Yo. Surgió el mito y el nahual devino en una especie de espíritu que se trasformaba en animal. Con la imposición de la nueva cultura católica, en el perro y el burro fue a  caer toda esta carga simbólica. Se descalificó al Yo indígena haciendo ver que el nahualli era algo nefasto.

Cuando nacemos tenemos una combinación numérico-simbólica dentro de los 260 días del tonalpohualli. Ese es el tonalli, el día en el que nacemos y el nahualli es nuestro Yo.

Si nacimos en un día perro diríamos: Nahua ni tuca itzcuintli que en español se traduce así: Yo me llamo perro.

Mis abuelos Sebastian y Salomé hablaban de un nahual que se hizo famoso en Xochimilco, se llamaba Máximo Tzun Tzun. Murió en el árbol del ahuehuete del Barrio de San Juan. Con una leyenda, en la que Máximo Tzun Tzun era el principal protagonista, nuestros abuelos nos entretenían en las noches antes de tener dulces sueños.





Las posadas y el tonalpohualli

17 12 2009

Las posadas y el tonalpohualli.

En el centro de México existe la tradición de festejar 9 días del año del 16 al 24 de diciembre, para conmemorar el nacimiento de Cristo, son las 9 posadas.

Las posadas combinan elementos de la cultura europea e indígena. Son ritos sincréticos.

Entre los elementos que destacan son la quema de fuegos pirotécnicos y las piñatas.

Los fuegos pirotécnicos parecen aludir a los fuegos nuevos prehispánicos y las piñatas al calendario azteca o piedra del sol.

Las ruedas de los “castillos” pirotécnicos son ruedas del tiempo que simbolizan los ciclos que han transcurrido.

La piñata es el sol y sus picos los años. En el códice Borgia se pueden observar diseños de estos soles parecidos a las piñatas.

Las ollas que han de romperse se llenaban originalmente de confites, cacahuates, tejocotes y cañas. Los cacahuates y los tejocotes son productos prehispánicos. Los confites europeos pero las cañas aunque vinieron del otro continente representan al símbolo prehispánico carrizo, llamado también caña. El carrizo era uno de las designaciones para los años. Era el nombre esotérico de Quetzalcoatl, ce acatl.

La piñata es un símbolo solar.

La piñata es un objeto cultural nacido en América.Se dice muy a menudo que es de origen chino o italiano pero la verdad de las cosas es que su origen se remonta a los antiguos mexicanos. Su diseño se basa en el calendario azteca que contiene ocho puntas que significan 8 años. A la piñata solo es posible ponerle siete de ellos ya que la octava punta estaría en la boca de la olla de barro y no es posible pues de ahí se cuelga para poder romperla. El palo con el que se rompe tiene también elementos prehispánicos pues es el topilli, el bastón de mando. En diminutivo es el bastoncito y en nahuatl se dice Topiltzin, uno de los nombres esotéricos de Quetzalcoatl, ce acatl. Las cañas que acompañan a otras frutas recuerda al símbolo del mismo personaje: ce acatl, uno-caña. Para algunos investigadores, la caña es el maíz, el alimento que descubrió Quetzalcoatl. Las cañas de azúcar de origen africano son muy parecidas a las cañas de maíz, la única diferencia es su solidez.

La historia cuenta que las primeras posadas se realizaron en un poblado llamado Acolman, a fines del siglo XVI después de la reforma gregoriana, por lo que podemos deducir que el 24 de diciembre, día de la última posada, se estaba en el solsticio de invierno. Para el 25 de diciembre, la navidad, el sol ya estaba en marcha hacia el norte si se observan sus salidas hacia el horizonte oriental.

Las 9 posadas están emparentadas a las nueve noches que se computaban en el tonalpohualli.

En el tonalpohualli existe una curiosidad matemática pues los 260 días pueden computarse como la suma de dos veces nueve por nueve mas dos veces siete por siete:

260 = (2x9x9)  +  (2x7x7)

Las nueve noches comenzaban con la noche del fuego y concluían con la noche de la lluvia. Xiuhtecuhtli y Tlaloc eran sus representantes.

En la arqueología existen ollas pintadas con la cabeza de Tlaloc que semejan la piñata sin picos. Tlaloc con su lluvia era el que proveía de alimentos a la humanidad, era una olla de alimentos.

Sus ayudantes llamados Tlalohque eran enanos y rompían con un palo las ollas llenas de agua para producir la lluvia, del golpe del palo contra las ollas surgían los truenos. En las posadas los enanos son los niños que no quieren oro ni plata, pues solo quieren romper las piñatas.

Las piñatas son los símbolos de Tlaloc y del Sol porque por esas épocas se veneraba al sol de lluvia.

Si hoy en día se sigue usando la piñata, no solo en las posadas sino también en los cumpleaños infantiles, es porque la piñata es un símbolo prehispánico del año, asociado a la abundancia y a la prosperidad. Y los niños que rompen las piñatas los Tlaloque.