El Tonalpohualli y los días

19 11 2009

El tonalpohualli y los días. Actualmente en los reducidos círculos de estudio del calendario antiguo de México, cuya base es el tonalpohualli o serie de 260 días, existe una polémica acerca de cómo se deben contarse los días, su duración y momento en el cual debe comenzar un nuevo día. Los días deben contarse de acuerdo al tonalpohualli de uno en uno y su duración debe ser de 24 hrs. Los días inician al amanecer y concluyen hasta el otro amanecer. No se necesita tener un reloj moderno. Solo con observar los amaneceres se determina el inicio del nuevo día. Se ha propuesto que los antiguos mexicanos comenzaban su día durante el paso cenital y es muy probable que así también haya sido, sin embargo, debieron haber tenido una norma y no confundirse con ese dato. Para fines astronómicos es muy probable que se llevaran cuentas diversas comenzando el día en diferentes momentos. El saludo al sol matutino observado por algunas tradiciones de origen prehispánico puede ser un elemento que pondere al amanecer como el inicio del día. Además para fines astronómicos era observable la posición de una estrella durante el orto heliaco o amanecer. Este dato era anotado en los almanaques para su uso futuro. La palabra día en nahuatl se dice tonalli, y esta asociada al sol pues Tonatiuh, la deidad solar, posee estos fonémas lingüísticos. De manera que en estos ensayos se tomará al amanecer como el inicio del día.





La cuenta regresiva de los mayas

13 11 2009

Los mayas tenían para el cómputo del tiempo una herramienta matemática llamada la cuenta larga. Esta cuenta estaba constituida por 1872000 días. Se esculpía en sus piedras al momento de dejar escrita una fecha en particular. El sentido de colocar en la entrada de una fecha la cifra de 1872000 días era tener en cuenta que cuando este número de días se acercaba también se acercaba el fin de un ciclo, no el fin del mundo.

Cuando los mayas escribían una fecha era como si dijeran: vamos en el día tal de un total de 1872000 de ellos. Esta cuenta la dejaron para la humanidad entera y representa un alarde de su sentido de trascendencia pues ahora todo el mundo ya esta hablando del 2012, año en el cual la serie se termina para comenzar una nueva.

La serie de 1872000 días se escribe en maya con el número 13 seguido de cuatro ceros en el sistema vigesimal con una alteración en el tercer nivel del cómputo constituido por 360 días y no de 400 días.

Los arqueólogos han sistematizado este sistema vigesimal utilizando los números arábigos con la cifra 13.0.0.0.0 para representar al número 1872000. Esto significa que el 13 se multiplica por 144000 días.

¿Porque los mayas tenían a esta cantidad de años como un elemento clave de sus sistema calendárico? No se sabe aún todavía, pero lo que si se deja ver es que para estructurar esta serie debieron haber vivido anteriormente como cultura una cantidad de años semejantes. Esta serie esta asociada al tonalpohualli pues representa la cantidad de 7200 veces 260 días. Es decir que al computar 7200 almanaques de 260 días se concluía una serie larga de años. Para el 2012 debemos hacer una gran fiesta. Tenemos que homenajear a estos antiguos seres que nos precedieron y que tuvieron la visión de ser eternos en el ambiente intangible.





Vive la experiencia de sentir el tiempo

11 11 2009

 

Después de estudiar algunos años el fenómeno cultural del tiempo, he llegado a la conclusión de que el desconocimiento de esta dimensión es una de las fuentes primordiales de los desencuentros entre las parejas contemporáneas que no se dan el tiempo para disfrutar la vida.

Y no se diga de las sociedades que luchan por imponer sus ritmos de vida. Por eso atrévete a gastar el tiempo en nada, solo para verlo pasar. Aun cuando estemos en un cuarto oscuro el tiempo no pasa en vano, surgen pensamientos y es una experiencia vital, si así uno se lo propone, y con una carga altamente subversiva. El poder se extingue y los líderes se caen. Solo estas tú y tu tiempo. Solo existes tú y la realidad que quieras inventar. Cuando estamos exentos a estímulos externos podemos ver al tiempo y es muy excitante de verdad. Este ejercicio lo hacía San Agustín y logró escribir un gran tratado en donde el tiempo fue uno de sus objetos de estudio.

Mira los movimientos de las nubes que nunca son iguales. Color, forma, movimiento, es espectacular. Ver las nubes es una experiencia minimalista que de alguna manera deja sentir el tiempo pero también lo podemos ver en el metro, en un jardín, observando una planta o algún animalito etc. Quizá los autistas y los Dawn tengan esa capacidad que se les es negada por la sociedad contemporánea que vive a velocidades vertiginosas repletas de estímulos. El tiempo de vida que un ser humano en combinación con la capacidad que tiene para imaginar el futuro es muy corto. Eso produce mucha angustia en aquellos seres que ven a corto plazo y que no poseen un sentimiento de trascendencia. El tiempo y los ritmos es una de las claves de primer orden en el método Waldorf que Goethe creó para la educación infantil. Saber vivir sin angustia del tiempo es todo un arte, constituye toda una filosofía. Los indios de la India tienen al tiempo como una de sus piedras angulares y no por nada uno de sus símbolos es la rueda del tiempo, la rueca para hilar, la misma que Gandhi usó en su protesta pacífica. Tejía su ropa al ritmo del ser humano y no de las máquinas. Los pueblos antiguos como los mayas, los chinos, los indios, etc. poseían la percepción de un tiempo largo. De esa manera se podía mitigar la efímera vida de un ser humano. A esto habría de agregar que se tenia el concepto del eterno retorno, concepto que en la antigua Persia influyó en la cultura precristiana y que preconizaba la vida eterna, el tiempo eterno.





Día de los muertos y el tonalpohualli

3 11 2009

La muerte está señalada como el sexto día de la veintena prehispánica. A su ves en el calendario agricola de 360 días se le festejaba durante 40 días. 20 para los muertos pequeños y 20 para los grandes. Sus fiestas eran llamadas mihcailhuituntli y mihcailhuitl.

El 31 de octubre era ya reconocido por los pueblos prehispánicos pues este día, pero del año anterior a la era cristiana, correspondía a la última combinación del tonalpohualli en la fecha 13 flor. Como sabemos la flor era el vigesimo símbolo de la veintena y su nombre era cempohualxuchitl. cempohual significa veinte y xuchitl flor. dos días depues era el día 2 viento dedicado a la vida, a Quetzalcoatl. En esta fecha se alineaba la piramide de Teotihuacan con el Sol en el horizonte.

En el calendario de 360 días ademas de llevaban cuentas de 40 veces 9 días.

Estos nueve días corresponden al novenario que hoy en día en los rezos de los difuntos son muy comunes en el centro de México. Los nueve días son un recuerdo de los nueve señores de la noche en donde la muerte se localiza en la parte central de esta serie.





Mitos y realidades del 2012

30 10 2009
El 2012 se ha convertido ya en un lugar común asociado al fin del mundo. Quienes afirman esto se basan en supuestas predicciones realizadas por los mayas.

Lo cierto es que no existe ningún documento en donde por voz de los mayas se pueda leer algo semejante.

Lo que si se sabe es que durante el solsticio de invierno del 2012, de acuerdo a los cálculos calendarios basados en tzolkin maya o tonalpohualli, se habrá de terminar un ciclo temporal equivalente a 1872000 días.

Esta enorme cantidad de días equivale a su ves a aproximadamente 5125 años o también a un número exacto de 5200 periodos de 360 días.

Se ha especulado algo acerca del significado de esta enorme cantidad de días. Una de las mas convincentes al parecer esta relacionada con los periodos de precesión de la tierra.

Veamos. La tierra además de tener el movimiento de rotación alrededor de su propio eje y el de traslación alrededor del sol también realiza otro movimiento muy poco conocido o transmitido en nuestras clases de secundaria y es el movimiento de precesión.

El movimiento de presesión consiste en un bamboleo de nuestro planeta parecido al movimiento de un trompo en el momento de terminar de girar.

Si alguna ves hemos visto como se tambalea un trompo al final y antes de cesar sus mareadores giros notaremos este bamboleo. Pues bien, la tierra hace algo semejante solo que un giro de esos lo realiza en aproximadamente 26000 años, cinco veces 5200 años.

De ahí que se ha propuesto que la cuenta de los mayas este asociada a este movimiento pues constituye aproximadamente a la quinta parte de 26000 años.

El movimiento de rotación que la tierra da alrededor de si misma es la causa de la existencia de los días y las noches.

El movimiento de traslación de la tierra alrededor del sol combinado con la ,inclinación de su eje de rotación en relación al plano de su órbita es la causa de las estaciones y puede ser percibido este movimiento a través del desplazamiento aparente del sol en el horizonte de norte a sur y de sur a norte.

¿Pero el movimiento de precesión como lo podemos observar?

Si tuviéramos la gracia y dicha de vivir 13000 años notaríamos como los puntos máximos en donde el sol se detiene en su desplazamiento pendular anual también se desplazarían a posiciones límites para volver a regresar a su mismo sitio después de otros 13000 años.

Pues bien, este movimiento no es posible que una persona en vida pueda lograr verlo. Para ello se requiere que alguien viva algunos cientos o miles de años. Pero también es posible notar este desplazamiento si se cuenta con un sistema de escritura capaz de transmitir a sus descendientes la información necesaria para observar este fenómeno.

Al otro lado del continente Herodoto, el padre de la historia nos refiere que los Egipcios eran tan antiguos que en una época vieron como el sol no salía por los mismos lugares que solía hacerlo y que se desplazaba su salida muy hacia el norte o hacia el sur.

Es muy probable que una cultura como los mayas haya logrado la hazaña de haber notado este desplazamiento. Sin embargo surgen ciertas dudas debido a la antigüedad que le han conferido los arqueólogos.

La arqueología contemporánea aún no acepta que el inicio de la serie de los 5200 años se hubiera vivido por los mayas. Se piensa en estos círculos que la fecha era de los mayas es una proyección artificial hacia el pasado sugerida por los sabios mayas.

Sin embargo al sugerir que esta cuenta estuvo asociada al movimiento de precesión contradice a los arqueólogos. La pregunta está en el aire ¿Habrán vivido los mayas la cantidad de años suficientes para dejar testimonio de este movimiento?





¿cómo se medían los años?

26 10 2009

El año es en términos generales la cantidad de días que tarda la tierra en dar una vuelta al Sol.

Indirectamente este movimiento se puede apreciar desde la tierra observando al sol al amanecer o al atardecer.

Si nos tomamos la molestia de ver al sol a lo largo de algunos días consecutivos, cuando apenas despunta por el horizonte, notaremos que este astro se «mueve», es decir que no simpre sale por el mismo punto en el horizonte.

El sol a lo largo de un año va y viene de sur a norte y de norte a sur y marca sus límites de su desplazamiento en puntos que se llaman solsticios.

Nuestros antepasados se dieron cuenta que esto ocurria cada 365 días aproximadamente, de ahí que sus calendarios solares constan de esta cantidad de días. Con el tiempo se darían cuenta que el año tenia un valor mayor a 365 días y tuvieron necesariamente que hacer ciertos ajustes. Para todas las culturas milenarias del planeta esto fué una constante.

Para la época de los Toltecas se seguía computando así el año de manera que si se sigue la secuencia de sus años tenemos la suerte de que hoy 25 de octubre del 2009 ha dado inicio un nuevo año al estilo tolteca. Su nombre es: año 11 conejo. Feliz año nuevo.

Sigan las entregas y aprenderemos primero a estructurar los años y después a correlacionar los calendarios prehispánicos con el calendario Juliano Gregoriano.





Astronomía sin telescopio

26 10 2009

En estas entregas de «astronomía sin telescopio», se hablará de como nuestros antepasados podían observar el cielo estructurando los movimientos de los astros visibles por el ojo humano sin la necesidad de instrumentos ópticos sofisticados.

Los antiguos, a pesar de no contar con estos instrumentos, realizaron la hazaña de computar largos periodos de tiempo que de generación en generación se iban transmitiendo. Este conocimiento devino en la construcción de los calendarios.

Los principales astros a los que se les daba seguimiento fueron : el Sol, la Luna, el planeta Venus y el conjunto de estrellas fijas.

Con estas observaciones se hicieron calendarios solares, lunares, venusinos y siderales.

Las culturas milenarias de China, India, Persia, Mesopotamia, Egipto, Grecia y de América coinciden en sus observaciones celestes y lo mas interesante es que al parecer todas en un tiempo estuvieron en comunicación o forman parte de un continuo que permite deducir que el calendario tuvo un origen común y apunta hacia América como la cuna de la civilización (ojo, no confundir con la cuna del ser humano). Esta hipótesis se irá trabajando a lo largo de estas entregas.





La construcción del tonalpohualli y la serie trecenal de los días

26 10 2009

Si bien los símbolos de los días del calendario prehispánico eran veinte, también había una serie paralela de 13 días que generalmente se escribían como los primeros 13 números naturales.

En lengua náhuatl estos eran los trece números:

Uno       ce

Dos        ume

Tres       eyi

Cuatro  nahui

Cinco     macuil

Seis        chicuace

Siete     chicume

Ocho     chicueyi

Nueve  chicnahui

Diez       matlac

Once     matlacce

Doce     matlacume

Trece    matlacueyi

Estos trece números, comenzando por la unidad, se combinaban uno a uno con los veinte símbolos y se obtenía una serie de 260 pares de numerales-símbolos.

A esta serie de 260 combinaciones se le llamaba tonalpohualli. Los mayas conocieron esta cuenta con el nombre de tzolkin.

Si gustan pueden hacer el siguiente ejercicio para obtener las 260 combinaciones numérico-simbólicas:

Primero:              Hagan una lista de 260 números.

Segundo:            Coloquen al lado derecho de dicha lista 20 series de trece números comenzando por la unidad

Tercero:              Al lado derecho de las series trecenales coloquen y escriban 13 series de la veintena comenzando por el cocodrilo.

Cuarto:                Ahora ya tendrán las 260 combinaciones. La primera es uno-cocodrilo y la última trece-flor.

Etimológicamente tonalpohualli significa el cómputo de los días, pero específicamente esta asociado al cómputo infinito de las series de los 260 días.

Esta serie se repetía interminablemente y se anotaba en papeles o se esculpían en piedras los números de series que se iban dando hasta completar ciclos de cierta cantidad de ellos que, como más adelante se verá, servían para estructurar los movimientos y las conjunciones de ciertos astros  celestes como el Sol, la Luna y algunos planetas como Venus.

El tonalpohualli era, antes que otra cosa, un almanaque para seguir el curso de los días en función de la astronomía. Las asociaciones esotéricas, que ahora están muy de moda en los diferentes medios de comunicación, son solo interpretaciones subjetivas y si en un momento los pueblos prehispánicos hacían predicciones utilizando este almanaque fue porque se perdió, en un tiempo, su antecedente astronómico  haciendo de él un instrumento astrológico.

Espero que lo anterior no los decepcione, mas a cambio les ofrezco una interpretación que a mi parecer rebaza la comprensión humana en el sentido de cómo nuestros antepasados lograron inventar un calendario tan perfecto que se remonta a 5000 años de antigüedad según las fuentes más conservadoras, y a mucho mas de 26 mil años según la investigación a la que me he dedicado a lo largo de mis últimos 20 años de vida.





Conociendo los antiguos 20 días del calendario prehispánico

14 10 2009

(actualización, 25 oct. 2009)

Así como contamos los días actualmente de lunes a domingo de siete en siete días en la antigüedad los mesoamericanos contaban sus días de 20 en 20.

Los veinte días eran llamados así:

1)      Cocodrilo, cipactli

2)      Viento, ehecatl

3)      Casa, calli

4)      Lagartija, cuetzpalli

5)      Serpiente, coatl

6)      Muerte, miquiztli

7)      Venado, mazatl

8)      Conejo, tuchtli

9)      Agua, atl

10)  Perro, itzcuintli

11)  Mono, uzumactli

12)  Fibra de maguey, malinalli

13)  Carrizo o maíz, acatl

14)  Jaguar, ocelotl

15)  Águila, cuauhtli

16)  Cóndor, cuzcacuauhtli

17)  Movimiento, ollin

18)  Pedernal, tecpatl

19)  Lluvia, quiahuitl

20)  Flor, xuchitl

Estos veinte días van a ser llamados la veintena prehispánica o solamente la veintena.

La veintena aparece en todos los pueblos antiguos mesoamericanos. Por lo tanto los días son nombrados de acuerdo al idioma de cada cultura. Pueden ser emitidos en náhuatl, maya, zapoteco, mixteco, purépecha, mixe, etc.

Su origen no responde a un sistema de numeración vigesimal, es astronómico y fue una coincidencia que aprovecharon nuestros antepasados para articular el calendario con el ser humano, uniendo su microcosmos al universo en su totalidad. Más adelante, en las próximas entradas, se hablará de ello.





El tonalpohualli, un calendario desconocido

14 10 2009

En este blog se hablará de los aspectos poco conocidos de la cuenta sagrada de los antiguos mexicanos.

Algunos de ellos serán objeto de polémica, revelaciones al margen de la academia.

Espero que sean de su agrado y sirvan para desmitificar nuestro pasado prehispánico.