Los años en el sistema calendárico mesoamericano comenzaban en los días nemontemi.

13 08 2021

En la literatura arqueológica es muy sabido que la manera en como los antiguos mexicanos dividían su año de 365 días, era en 18 secciones de 20 días llamadas veintenas a las cuales se les agregaba una serie de cinco días llamados nemontemi.

Estos días se cree que se anexaban al final del término de las 18 veintenas, al final de 360 días. Sin embargo al analizar la fecha de la caída de Tenochtitlan acontecida el 13 de agosto de 1521 que correspondió al día 1-serpiente del año 3-casa y de la veintena de Tlaxochimaco notamos una situación que no cuadra si consideramos que los cinco días nemontemi se computaban al final del año.

El día prehispánico esta ya comprobado que corresponde a la secuencia ininterrumpida de la serie del tonalpohualli de 260 días. Lo que no queda claro es en donde empezaba el año de 365 días y como se acomodaban los cinco días nemontemi.

La revista Arqueología muestra una imagen que corresponde a la representación de los cinco día nemontemi ubicados en la parte inferior. Son ofrendas de maíz en su forma de mazorcas o elotes tiernos. Son cinco ofrendas y no seis. Una de ellas es de mayor tamaño y contenido pero eso no quiere decir que corresponda a un día mas «gordo» que equivalga a dos días y así formar el bisiesto que tanto buscan algunos estudios del calendario antiguo de México. El calendario mesoamericano que no contaba con el día bisiesto. Los años de 365 días se iban desfasando con el tiempo con el año real o trópico. En mi hipótesis sugiero que los años de 365 días comenzaban con los días nemontemi.

Para el presente ensayo me voy a apoyar en un texto escrito por Enrique Vela, arqueólogo de la ENAH. El texto está dedicado a las veintenas prehispánicas y en donde el autor hace una correlación de días para saber en qué fecha correspondían los inicios de las veintenas con el calendario juliano-gregoriano. Y digo juliano gregoriano porque, aunque el autor no lo menciona, en el texto se nota que hizo el corrimiento de 10 días consecuencia de la Reforma Gregoriana. También se nota que el autor de este ensayo Enrique Vela, se basó en la fecha multicitada para hacer correlaciones entre los dos calendarios, el mexicano y el europeo, la del 13 de agosto de 1521, día 1 serpiente del año 3-casa, del mes de Tlaxochimaco.

Analizando estos datos y considerando que los años de 365 días comenzaban para los antiguos mexicanos en una fecha y que a los 80 días tomaba su nombre el año pareciera ser y así lo demuestra este análisis que hago que los años comenzaban a computarse por los días nemontemi. Es decir que estos cinco días eran los que daban inicio a los años. Pasados estos cinco días comenzaba la cuenta de las veintenas desde Atlacahualo hasta Izcalli. Esta hipótesis que bien puede ser comprobada a partir de la fecha expuesta correspondiente al 13 de agosto de 1521 le da un giro de 180 grados a la idea que se tenía de que los años finalizaban con los días nemontemi.

Solo considerando esta situación de que los años comenzaban en los días nemontemi y que las veintenas, no el año de 365 dias, comenzaban al finalizar estos días se puede llegar con toda coherencia a la fecha consignada por las fuentes escritas del siglo XVI.

Siendo así el año 3-casa de 1521 comenzaba el día 11 de febrero en el día 1-casa. No hay errata en estas fechas, 80 días después del día 1-casa se llega al nombre del año 3-casa.

A partir del 11 de febrero se cuentan los cinco días nemontemi 11,12,13,14 y 15 de febrero. 1-casa, 2-lagartija, 3-serpiente, 4-muerte y 5-venado.

Las veintenas entonces comienzan para este año el día 16 de febrero con la combinación 6-conejo. En ese momento inicia la primera veintena de días llamada Atlacahualo. De este análisis se puede obtener una pequeña conclusión: Los años casa comenzaban sus veintenas en un día conejo y así con esta lógica podemos también deducir que los años conejo comenzaban sus veintenas en un día carrizo, los años carrizo comenzaban sus veintenas en un día pedernal y los años pedernal comenzaban sus veintenas en un día casa.

Los inicios de series de 52 años comenzaban en un día 13 carrizo y por lo tanto sus primeros nemontemi finalizaban en un día 4-movimiento, en el nahui ollin. El día más venerado entre los antiguos mexicanos y nombre del quinto Sol. Esto es sensacional pues al inicio de un xiuhmolpilli estaba representado el mito del quinto Sol.

Continuando con la fecha de la caída de Tenochtitlan tenemos que el marcador del año o nombre del año 3-casa, sucedió en la fecha juliana del 21 de mayo de 1521 en la veintena de Toxcatl. Un año antes y no es una coincidencia sucedió la matanza de Toxcatl en el templo mayor. Este acto de extrema violencia sucedía en la fecha en la que caía el nombre del año mexica.

Finalmente ya para el día martes13 de agosto, en la última batalla que dieron los mexicas o tenochcas era el día 1 serpiente del año tres casa, la veintena era la de Tlaxochimaco, el penúltimo día de esta veintena dedicada a las flores, todo un simbolismo.

Aquí les dejo el link del arqueólogo Enrique Vela en el que me baso para obtener la secuencia de las veintenas y su correlación que coincide con mi estudio de correlación igualmente. Solo que el investigador Enrique Vela, supongo , hace el ajuste gregoriano.

https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/las-fiestas-de-las-veintenas?fbclid=IwAR3PoP8HS-6HG7-odj-sS8eqTlJ7QaXlH0C7kaXwKE1bMeNZTSOds33E6o8





La última de las batallas. 13 de agosto de 1521.

5 08 2021

Los aztecas estaban cerca de llegar al día 1 serpiente del año 3-casa, en el calendario de los recién llegados sería la madrugada del martes 13 de agosto de 1521. Desde que llegó el Sr. Hernán Cortés y se saludó con Moctezuma Xocoyotzin se veía que venían tiempos difíciles, tiempos de guerra.

El encuentro de Cortés con Moctezuma, 8 de noviembre de 1519, día 8-viento

La mala noticia de la matanza de Cholula ocurrida a mediados de octubre de 1519 era un mal presagio para los aztecas. Durante el encuentro de Cortés con Moctezuma el 8 de noviembre de 1519, día 8 viento en el cómputo azteca, la situación era muy clara, los españoles venían por todo y principalmente por el metal amarillo, el oro.

La matanza de Cholula

Nunca se sabrá si Moctezuma escondía un gran tesoro, pero esa idea, que pululaba en las mentes de los españoles, hizo que después de muerto el monarca se fueran sobre su sucesor: Cuauhtémoc. Los españoles lo llevaron de aquí para allá para que les dijera en donde estaba el mentado tesoro pero nada de él se supo y Cuauhtémoc murió atormentado por sus captores años después de la última batalla.

El tormento de Cuauhtémoc pintado por Siqueiros.

Los aztecas eran eminentemente muy supersticiosos y a pesar de que manejaban muy bien los ciclos de los astros en términos astronómicos también les daban significados astrológicos a sus movimientos y creían en sus influjos sobre los seres humanos, los días con sus signos durante el nacimiento tenían atributos benignos y malignos. Ellos creían que si nacías en tal o cual signo de su veintena de días serías de tal o cual manera de ser. Ellos creían que podían adivinar tu destino y por eso a su calendario también se le llamaba el libro de los destinos, el tonalpohualli, que literalmente significa el libro de los días.

El tonalpohualli, el libro de los días, calendario sagrado de los antiguos mexicanos.

Cuando Hernán Cortés llegó a estas tierras los mexicas pensaron que su deidad principal y héroe cultural había regresado. Habían visto en el cielo algunos fenómenos celestes que para ellos presagiaban algo no muy alentador. En algunos relatos del siglo XVI se lee que se había visto un cometa y eso no presagiaba nada bueno.

Más antiguamente se creía que si no realizaban bien el ritual del fuego nuevo unos seres caídos del cielo llamados tzitzime castigarían a los seres humanos. Al parecer nunca sucedió eso pero así lo creían.

Los nombres de los días y los nombres de los años tenían fuertes significados y fue así que el año en el que llegaron los europeos con sus naves a tierra firme,  caía el año ce acatl, uno-caña, el mismo año del nombre esotérico de Quetzalcóatl Ce Acatl, Topiltzin. El Quetzalcóatl que abandonó a los toltecas en un año Ce acatl y que dijo que regresaría. ¿Habría regresado el Quetzalcóatl de aquella época a vengarse de los malos comportamientos de su pueblo que no quería dejar la práctica de los sacrificios humanos? El Quetzalcoatl de aquella época le había dicho a su pueblo que era mejor sacrificar mariposas.

Los aztecas al parecer creyeron que había regresado aquella deidad y confundidos llevaron a Cortés a su templo y ahí le mostraron sus riquezas que había dejado. Inmediatamente el oro brillo a los ojos de los españoles, el oro que tanto adoraba también Quetzalcoatl.

Quetzalcóatl, el héroe cultural de América

Demasiado tarde se dieron cuenta que el Dios esperado no era aquel. Se dice que Moctezuma fue apedreado por su propio pueblo por mostrar cobardía ante los recién llegados y no mostrar resistencia alguna. El caso es que murió y le sucedió Cuauhtémoc, el hijo de Ahuizotl. El último emperador azteca fue torturado hasta la muerte para que dijera en donde estaba el tesoro de Moctezuma.

Pero años antes de la muerte de Cuauhtémoc los aztecas dieron la batalla al ejército extraño, sería la última de las batallas debía darse en una fecha cuyo final estuviera enmarcada por un significado esotérico, astrológico: en la madrugada del 13 de agosto de 1521, día uno serpiente para que al otro día amanecieran con el día dos muerte. Probablemente los aztecas pensaron que el día muerte era para los españoles pero no fue así. La historia ya la sabemos y está contada de en muchas partes en textos antiguos del siglo XVI.

En este breve ensayo les contaré que ocurrió ese 13 de agosto de 1521 en términos astronómicos y porque los aztecas le apostaron mucho a ese día para dar la última de sus batallas.

El ciclo de Venus en medio de la batalla entre los mexicas y las tropas de Hernán Cortés.

El Planeta Venus fue muy venerado por los pueblos mesoamericanos desde hacía varios milenios, desde el origen del calendario. Lo representaba Quetzalcóatl, el héroe cultural de América. Todos los pueblos antiguos mesoamericanos sabían que este planeta tenía un ciclo de 584 días en los que aparecía, desaparecía y volvía a parecer por el mismo horizonte, ya fuera el oriental o el occidental.

Venus al amanecer días después de una conjunción inferior.

También Venus entre los aztecas era representado por una deidad llamada Tlahizcalpantecuhtli que del náhuatl se traduce como el señor de la casa de la luz y que bien puede ser traducido como el señor de la región del amanecer. Esta deidad tenía atributos asociados a la guerra y se le dibujaba en los códices como un personaje con el rostro de la muerte ataviado con sus instrumentos de combate.

Tlahuizcalpantecuhtli, deidad de la guerra asociada a Venus,

Para el 5 de agosto del año de 1521 Venus debía haber estado en una conjunción inferior. Las posiciones de los astros serían estas: Sol-Venus-Tierra.

Había transcurrido un ciclo de 584 días, de otra conjunción inferior, contados a partir del final de diciembre del año de 1519, el año en el que Moctezuma se encontrara frente a frente con Hernán Cortés y para acabarla de “amolar” el año 1-carrizo, que como se dijo anteriormente era el nombre esotérico calendárico de Quetzalcóatl que se había despedido de los Toltecas en el año 999 d.C.

La última de las batallas pareciera ser una guerra programada bajo el marco de un ciclo sinódico de Venus. Una guerra anunciada como si fuese un encuentro pugilístico de gran envergadura. Dos grandes culturas se iban a enfrentar y esta confrontación estaría enmarcada por una interpretación astrológica en la que Venus en el firmamento sería el réferi de la contienda.  

El 5 de agosto de 1521 a Venus no fue posible mirarlo pues se encontraba a la misma altura en su salida por el oriente del Sol, lo que le llaman pomposamente los arqueoastrónomos, el orto Heliaco, la potente luz solar impide ver a este planeta brillar al mismo tiempo. Para poder mirar a Venus salir por el horizonte es necesario esperar aproximadamente 8 días de manera que esta “estrella” se miraría sin dificultad alguna para un observador terrestre al amanecer del 13 de agosto de 1521.

Durante los últimos minutos de la madrugada del 13 de agosto Venus debió haber sido posible mirarlo por algunos minutos, el Sol aun no “salía” y dejaría que en el firmamento oriental lo dejara brillar. Después el Sol, que ya estaba por salir, impediría que su brillo siguiera estando presente mucho tiempo más después del amanecer.

Venus apareció aquel día al amanecer en la transición de la madrugada del 13 de agosto al amanecer. Durante y antes del amanecer era el día 1-serpiente y al amanecer el día 2 muerte. Las fuentes del siglo XVI hablan de que la última batalla, la caída de México Tenochtitlan sucedió el día mexicano 1-serpiente.

La última de las batallas, 13 de agosto de 1521, día 1-serpiente hasta el amanecer, 2-muerte después del amanecer.

Tenochtitlan había caído después de haberla defendido los valerosos aztecas. Los dioses no habían estado de su lado y principalmente Tlahiuizcalpantecuhtli, la deidad de la guerra, el representante guerrero del planeta Venus, el señor de la región o la morada de la luz.

La caída de Tenochtitlan