Se acerca el gran día. Amanecer del 21 de diciembre del 2012 en México.

28 07 2010

Se acerca el gran día.

Amanecer del 21 de diciembre del 2012 en México. En los cómputos mayas será el fin del día 4-flor, 4-ahau. Al salir el sol el día cambiará a 5-cocodrilo, 5-imix.

A fines del 2012 la población mundial se va a dividir en tres partes debido al fin de la era maya e inicio de una nueva era de otros 1872000 días.

La primera parte serán aquellos que no le tomen importancia a este evento programado por la civilización mesoamericana. El solsticio será para ellos como un día común y si pasa algo ya no vivirán para contarlo.

La segunda parte estará formada por aquellos que no creen en la posibilidad de un cambió radical en las estructuras físicas del planeta tierra o de las mentes humanas. El solsticio de invierno o de verano de acuerdo al hemisferio en donde se encuentren será visto como un día cualquiera. Solo que si pasa algo al menos estuvieron informados y podrán tomar algunas decisiones aunque sea demasiado tarde.

La tercera parte la constituirá una población informada que crea en la posibilidad de un cambio radical en las estructuras físicas y mentales del planeta tierra y de la humanidad. Pero como es una creencia habrá que esperar el desenlace de tal evento. Si pasa algo catastrófico será demasiado tarde para hacer algo, algunos quizá sobrevivan en algún rincón del planeta. Pero si no pasara algo extraordinario en el plano de la geografía planetaria ¿no valdrá la pena comenzar a realizar una gran fiesta, que rememore la sabiduría de los pueblos mesoamericanos que pusieron al mundo contemporáneo a pensar en el fin de sus días?





Tlachtli, el juego de pelota prehispánico

18 06 2010
Tlachtli, el juego de pelota prehispánico

Tlachtli, el juego de pelota prehispánico

Tlachtli
. El juego de pelota prehispánico.
 

 

El tlachtli se puede considerar como el antecedente prehispánico del moderno juego del futbol.

Aunque el tlachtli se jugaba con las caderas algunos elementos son semejantes a los del futbol contemporáneo. Por ejemplo el que se juegue en una cancha rectangular con gradas a las orillas.

El uso de una pelota elástica de dimensiones semejantes a la del balón de futbol. El enfrentamiento entre grupos de jugadores. Pero sobretodo la ritualización de este espectáculo es la razón del porque ahora hay tantos seguidores del futbol contemporáneo, una continuación de aquel antiguo juego.

En el tlachtli el balón es el sol, el astro mayor convertido en deidad; Tonatiuh, que va y viene de un lado al otro.

El actual estado de Tlaxcala, Tlachcala, era la casa del juego de pelota. También lo era Taxco o Tlaxco en el estado de Guerrero. Este juego estuvo asociado al tonalpohualli y el día 4-movimiento, nahui-ollin, representado por el sol era su día representativo. En el occidente del país a este juego se le denomina Ulama, palabra asociada al día ullin u ollin.

Los dioses jugaban con la pelota; el Sol. La pelota se hacia de hule, producto de la savia de una especie de árbol tropical endémico de América. Las hojas de este árbol son grandes y producen una sombra envidiable para las épocas de calor. Recordemos que antes de que existiera la industria petrolera generadora de todo tipo de plásticos las pelotas se hacían de hule.

Las pelotas prehispánicas se hacían con esta materia prima y se conocía la vulcanización, un proceso físico-químico un tanto complejo, un misterio para la arqueología saber como se llegó a conocer este proceso en épocas remotas.

La siguiente información esta tomada del blog:

http://bitacoracultural.com/index.php?option=com_content&task=view&id=633

Proceso de vulcanización de más de 3 mil 500 años

Tecnología Olmeca

A diferencia de la técnica de Charles Goodyear, la de  los Olmecas no contamina

En  1939, el estadounidense Charles Goodyear  descubrió –por casualidad– el proceso químico que más tarde se conocería como vulcanización, esto sucedió cuando mezcló hule con azufre y formó una masa dura y resistente, sin embargo, hace más de tres mil 500 años, los Olmecas utilizaron un procedimiento similar para crear pelotas de hule de uso ceremonial, para el juego de pelota y otros utensilios.

En 1989, durante la realización del proyecto de rescate y salvamento de piezas arqueológicas del cerro El Manatí, ubicado al sur del estado de Veracruz, sobre la cuenca del Río Coatzacoalcos; en el ejido de El Macayal perteneciente al municipio de Hidalgotitlán, los arqueólogos Ponciano Ortiz y María de Carmen Rodríguez, descubrieron 12 pelotas de hule asociadas con ofrendas de hachas (varias de jadeíta).

Los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se sorprendieron por el perfecto estado de conservación de las pelotas de hule, pese al paso de los años, y esa situación los llevó a pensar que eran resultado de algún proceso similar a la vulcanización que las hizo resistentes al tiempo y las condiciones atmosféricas en las que se encontraban.

Tras años de investigación y varios estudios en los que participaron especialistas  estadounidenses de Cambridge se logró establecer que para la creación de las pelotas, los Olmecas mezclaron látex del árbol de hule, cuyo nombre científico es Castilla Elástica, con una especie de enredadera con flores llamada Ipomoea alba –cultivada en las regiones tropicales de México–, la cual contiene látex con sulfuros, es decir, azufre.

Las reacciones químicas que produce la mezcla de los dos látex permite la vulcanización, es decir, los átomos de azufre se entrelazan a las cadenas poliméricas de isoprenos del hule, convirtiendo el látex en un material duro y resistente. Mejorando así su uso y durabilidad.

Los antiguos mesoamericanos procesaban el hule o «ulli» de la siguiente manera: realizaban una incisión en el árbol Castilla Elástica para obtener de ahí la savia, que en su estado natural es un líquido lechoso y pegajoso, el cual al secarse es muy frágil y no logra retener las formas.

Este líquido era recabado en vasijas que colocaban al pie del tronco del árbol, por otro lado recolectaban la enredadera cuyo nombre científico es Ipomoea alba, ésta era triturada hasta obtener un líquido, cuando ya se tenía una cantidad suficiente éste era vertido en un recipiente, donde previamente había sido vaciado el látex, después de remover y mezclar aproximadamente 15 minutos, el látex se solidificaba y se formaba una masa blanca que era sacada del recipiente para poderse manejar, entonces comenzaban a moldear las pelotas y otros utensilios como bandas elásticas y figurillas de hule.

A diferencia del proceso descubierto por Charles Goodyear, en el que se necesita de grandes cantidades de fuego para poder realizar la homologación del azufre con el látex,  no es contaminante porque no desprende partículas tóxicas.

Los Olmecas no sólo utilizaban el látex como materia prima para realizar pelotas y otros objetos, sino que también lo ofrecían en sus ceremonias rituales, en forma líquida; además servía como uso cotidiano para la impermeabilización de telas y utensilios.

LAS PELOTAS DE HULE DEL CERRO MANATÍ

Los arqueólogos Ponciano Ortíz y María del Carmen Rodríguez señalan que en el sitio sagrado del Cerro de El Manatí se efectuaron hace más de tres mil años importantes ceremonias religiosas.

Una o varias aldeas, por algún motivo, practicaron subsecuentemente varias ceremonias a través de un largo tiempo que culmina con la ofrenda masiva de esculturas labradas en madera acompañadas de diversos elementos entre los que se encuentran las 12 pelotas de hule.

En el cerro, y de acuerdo con la información de los investigadores, se  descubrieron tres fases de ofrendamiento, en las cuales las pelotas fueron una constante. De la primera fase, fechada mediante el carbono 14 en el año 1600 a. C., se rescataron dos bolas asociadas con ofrendas de hachas.

En la segunda fase, alrededor de 1500 a.C., también se localizaron tres bolas, las cuales se encontraron alineadas hacia el noreste, éstas al igual que las de la primera fase tienen un diámetro que oscila entre ocho y 15 cm.

De la última fase, aproximadamente en el 1200 a.C, se hallaron un conjunto de dos pelotas, que estaban acompañadas por dos bastones de mando, estas bolas tienen un diámetro de 25 centímetros.

Para los arqueólogos este hallazgo demuestra la importancia ritual del juego de pelota, el cual se mantuvo hasta la última fase de las ofrendas. El cambio de tamaño en las bolas, explican los expertos, puede indicar cambios en la forma del juego.

Los campesinos que tuvieron el primer encuentro con estos altares, localizaron por lo menos cinco más, por lo que en total en El Manatí, se rescataron 12 bolas, lo que indica la relevancia de esta ceremonia para los Olmecas.

Pese a que las pelotas se encontraron en muy buen estado de conservación, su preservación ha sido difícil porque no se ha descubierto el proceso para evitar su degradación. No obstante, los especialistas del Centro INAH-Veracruz trabajan en la investigación de métodos para poder conservar estos ejemplares, únicos en el mundo, pues son de gran aporte informativo para entender más sobre la cultura Olmeca, llamada también cultura madre. 

Proceso de vulcanización de más de 3 mil 500 años

Tecnología Olmeca

A diferencia de la técnica de Charles Goodyear, la de  los Olmecas no contamina

En  1939, el estadounidense Charles Goodyear  descubrió –por casualidad– el proceso químico que más tarde se conocería como vulcanización, esto sucedió cuando mezcló hule con azufre y formó una masa dura y resistente, sin embargo, hace más de tres mil 500 años, los Olmecas utilizaron un procedimiento similar para crear pelotas de hule de uso ceremonial, para el juego de pelota y otros utensilios.

 En 1989, durante la realización del proyecto de rescate y salvamento de piezas arqueológicas del cerro El Manatí, ubicado al sur del estado de Veracruz, sobre la cuenca del Río Coatzacoalcos; en el ejido de El Macayal perteneciente al municipio de Hidalgotitlán, los arqueólogos Ponciano Ortiz y María de Carmen Rodríguez, descubrieron 12 pelotas de hule asociadas con ofrendas de hachas (varias de jadeíta).

Los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se sorprendieron por el perfecto estado de conservación de las pelotas de hule, pese al paso de los años, y esa situación los llevó a pensar que eran resultado de algún proceso similar a la vulcanización que las hizo resistentes al tiempo y las condiciones atmosféricas en las que se encontraban.

Tras años de investigación y varios estudios en los que participaron especialistas  estadounidenses de Cambridge se logró establecer que para la creación de las pelotas, los Olmecas mezclaron látex del árbol de hule, cuyo nombre científico es Castilla Elástica, con una especie de enredadera con flores llamada Ipomoea alba –cultivada en las regiones tropicales de México–, la cual contiene látex con sulfuros, es decir, azufre.

Las reacciones químicas que produce la mezcla de los dos látex permite la vulcanización, es decir, los átomos de azufre se entrelazan a las cadenas poliméricas de isoprenos del hule, convirtiendo el látex en un material duro y resistente. Mejorando así su uso y durabilidad.

Los antiguos mesoamericanos procesaban el hule o «ulli» de la siguiente manera: realizaban una incisión en el árbol Castilla Elástica para obtener de ahí la savia, que en su estado natural es un líquido lechoso y pegajoso, el cual al secarse es muy frágil y no logra retener las formas.

Este líquido era recabado en vasijas que colocaban al pie del tronco del árbol, por otro lado recolectaban la enredadera cuyo nombre científico es Ipomoea alba, ésta era triturada hasta obtener un líquido, cuando ya se tenía una cantidad suficiente éste era vertido en un recipiente, donde previamente había sido vaciado el látex, después de remover y mezclar aproximadamente 15 minutos, el látex se solidificaba y se formaba una masa blanca que era sacada del recipiente para poderse manejar, entonces comenzaban a moldear las pelotas y otros utensilios como bandas elásticas y figurillas de hule.

A diferencia del proceso descubierto por Charles Goodyear, en el que se necesita de grandes cantidades de fuego para poder realizar la homologación del azufre con el látex,  no es contaminante porque no desprende partículas tóxicas.

Los Olmecas no sólo utilizaban el látex como materia prima para realizar pelotas y otros objetos, sino que también lo ofrecían en sus ceremonias rituales, en forma líquida; además servía como uso cotidiano para la impermeabilización de telas y utensilios.

LAS PELOTAS DE HULE DEL CERRO MANATÍ

Los arqueólogos Ponciano Ortíz y María del Carmen Rodríguez señalan que en el sitio sagrado del Cerro de El Manatí se efectuaron hace más de tres mil años importantes ceremonias religiosas.

Una o varias aldeas, por algún motivo, practicaron subsecuentemente varias ceremonias a través de un largo tiempo que culmina con la ofrenda masiva de esculturas labradas en madera acompañadas de diversos elementos entre los que se encuentran las 12 pelotas de hule.

En el cerro, y de acuerdo con la información de los investigadores, se  descubrieron tres fases de ofrendamiento, en las cuales las pelotas fueron una constante. De la primera fase, fechada mediante el carbono 14 en el año 1600 a. C., se rescataron dos bolas asociadas con ofrendas de hachas.

En la segunda fase, alrededor de 1500 a.C., también se localizaron tres bolas, las cuales se encontraron alineadas hacia el noreste, éstas al igual que las de la primera fase tienen un diámetro que oscila entre ocho y 15 cm.

De la última fase, aproximadamente en el 1200 a.C, se hallaron un conjunto de dos pelotas, que estaban acompañadas por dos bastones de mando, estas bolas tienen un diámetro de 25 centímetros.

Para los arqueólogos este hallazgo demuestra la importancia ritual del juego de pelota, el cual se mantuvo hasta la última fase de las ofrendas. El cambio de tamaño en las bolas, explican los expertos, puede indicar cambios en la forma del juego.

Los campesinos que tuvieron el primer encuentro con estos altares, localizaron por lo menos cinco más, por lo que en total en El Manatí, se rescataron 12 bolas, lo que indica la relevancia de esta ceremonia para los Olmecas.

Pese a que las pelotas se encontraron en muy buen estado de conservación, su preservación ha sido difícil porque no se ha descubierto el proceso para evitar su degradación. No obstante, los especialistas del Centro INAH-Veracruz trabajan en la investigación de métodos para poder conservar estos ejemplares, únicos en el mundo, pues son de gran aporte informativo para entender más sobre la cultura Olmeca, llamada también cultura madre.





Tahtli, el padre

17 06 2010

El señor de nuestra carne, nuestro padre primigenio

Tonacatecuhtli, códice Borgia

Tahtli

.

Es la palabra nahuatl para Padre.

El padre del padre es Tatatl, el abuelo.

Hasta hace algunos años aun se escuchaba decir a los mayores estas palabras para referirse a el autor de sus días.

Francisco Goitia pintó en Xochimilco un cuadro que le valió el premio de la bienal de pintura en Francia  con un cuadro Titulado “Tata Cristo”, padre de padres.

El día del padre en nahuatl se escribe así: tahtonalli o si se quiere para el abuelo tatatonalli.

En la mitología prehispánica el padre de los seres humanos, el Adán mesoamericano se llamaba Tonacatecuhtli, el señor de nuestra carne, su dualidad, su Eva, era Tonacacihuatl.

Cuando los europeos llegaron a tierras americanas se pensó, por parte de los aborígenes, que estos seres habían llegado del lugar de donde procedían los padres de los hombres americanos desde hacia mucho tiempo. Por eso a los sacerdotes se les asoció a los padres o “Tatas” de ahí que a Tata Vasco se le hubiera quedado ese apelativo. Hoy en día a los sacerdotes católicos se les llama: padres. Y a las monjas: madres.





Los frijoles cuatatapas.

1 04 2010
frijoles cuatatapas

frijoles cuatatapas

 

Los frijoles cuatatapas.

En la región de Xochimilco existe un platillo regional llamado: frijoles cuatatapas.

El platillo en cuestión esta elaborado a base de frijoles quebrados aderezados con la tuna xoconochtli, nopales y epazotl.

Esta comida, de consistencia espesa, era típica de los pueblos de la montaña aledaños al centro de Xochimilco.

Los pobladores de esta región se dividían en barrios y pueblos y cada uno de ellos tenían su apodo. Por ejemplo: quienes vivían en todo Xochimilco se les llamaba carpas, los que vivían en el barrio de San Juan se les llamaba borregos y a los que vivían en San Lucas Xochimanca se les llamaban Cuatatapas.

Los pobladores de las chinampas sembraban frijoles, etl en nahuatl, a los pies de los ahuejotes pues de esa manera las guías de esta leguminosa se enredaban en el tronco de este árbol y podían crecer abundantemente. Las vainas tiernas son los ejotes, exotl en nahuatl, que pasado el tiempo y ya secas estaban listas para extraer las semillas de frijol.

La manera mas fácil de sacar las semillas de esta leguminosa era aplastarlas con los pies en un terreno plano y después escoger los frijoles. Al aplastar las vainas secas algunos frijoles se quebraban y muy probablemente estos eran los que se usaban para hacer los frijoles cuatatapas. Nada se perdía, todos los frijoles se comían.

Estos frijoles quebrados se consumían en toda la región de Xochimilco y pueden ser adquiridos aun hoy en día en su mercado local.

El frijol en el México prehispánico.

La palabra nahuatl para el frijol es etl.

Eran tan apreciados que con ellos se preparaba una comida ritual llamada etzalli. Se dice que estaba hecha a base de maíz y frijol, una especie de tamales de frijol. En el calendario agrícola a esta comida estaba dedicada la sexta veintena llamada etzalcualiztli, que quiere decir “el tiempo de comer etzalli”.

El frijol, empaquetado o encostalado, es tan pesado que en nahuatl el adjetivo pesado se dice etik.

En Oaxaca existe una población llamada Etla, vocablo nahuatl que corresponde al lugar en donde abundan los frijoles.

De última noticia se investiga un frijol que ayudaría a combatir el cancer.

vean esto:

http://www.eluniversal.com.mx/notas/642498.html





El 2012, el cómputo maya de los días.

24 03 2010

El 2012 está causando una gran expectativa. La pregunta que todos se hacen es ¿se va a acabar el mundo? o ¿qué cosa va a pasar?

Las respuestas a estas preguntas tienen que ver con el enfoque con los cuales se aprecien estos fenómenos astronómicos que los mayas dejaron marcados en sus cronologías.

Conforme se aproxime la fecha clave 21 de diciembre del 2012 4-ahau en los cómputos mayas, la discusión y la polémica ira en ascenso. Llegado el día solo el tiempo dará el último veredicto. Mientras tanto debemos conocer algunos elementos en los cuales se basan estas dos posiciones: las científicas y las esotéricas.

Por un lado están los científicos y por otro los que manejan la tradición, el esoterismo.

Los primeros, los científicos, argumentan que es solo una fecha como cualquier otra que los mayas dejaron escrita solo para contabilizar sus días, es decir que para el solsticio del 2012, 21 o 22 de diciembre no habrá de ocurrir nada espectacular salvo que algunos vivillos hagan pingües negocios en estas fechas.

Los segundos afirman que será un momento de un gran cambio, un cambio planetario debido a la alineación planetaria con el centro de la galaxia en la que vivimos, vendrán cambios a nivel climático, los volcanes despertarán, vendrán fuertes huracanes y mas aún: el eje de la tierra se moverá bruscamente, mas que lo que se movió durante los terremotos de Haití y de Chile, causando tremendos terremotos y en fin, un Apocalipsis. El resultado un borrón y cuenta nueva de la cual nacerá una nueva humanidad basada en la fraternidad.

Les propongo una cosa, porque no juntamos esas dos vertientes y ganamos todos. Conocemos astronomía, historia antigua, hacemos turismo y con ellos inyectamos a la economía nacional algunos “dolarucos” y de paso nos ponemos en la misma frecuencia para lograr un cambio conciente y positivo en la sociedad mundial. México estará en el ojo del huracán, preparémonos, saquemos provecho a esta fecha para bien de la humanidad y de nosotros mismos.

 La cuenta larga:

Los mayas contaban sus días en periodos de 260 días llamados tzolkin. Cada 72 periodos de estos almanaques se completaban 52 años de 360 días y esperaban con ansiedad el fin de un ciclo compuesto de 7200 veces 260 días, 5200 veces 360 días, un aproximado a 5125 años.

Un Ingles apasionado de los mayas en el siglo pasado llamado Erick Thompson, descubrió que los mayas tenían un cómputo largo de mas de 5 mil años y calculó que la fecha en la que iniciaron estas cuentas había sido a inicios de agosto del año 3113 antes de cristo.

Notó que los mayas grababan el número 1872000 días antes de consignar una fecha para algún acontecimiento importante en el ámbito social, político o astronómico. Esto supone que los mayas esperaban el fin de este ciclo para comenzar otro y si ellos estuvieran aún vivos como cultura en este momento estarían muy preocupados o bien ocupados haciendo un gran jolgorio.

Los astrónomos mayas colocaron el último de sus días en la fecha solsticial 21 de diciembre del 2012 con la combinación 4-ahau del tzolkin o tonalpohualli. En términos científicos esto es un alarde de conocimiento para aquellas épocas cuando se supone que no se contaban con instrumentos tan precisos para determinar la duración del año trópico. Recordemos que el año trópico en occidente o sea en Europa se calculó a fines del siglo XVI de nuestra era, hace 400 años, durante la corrección que el Papa Gregorio XIII autorizó hacer al calendario Juliano, basado en el cálculo de dos astrónomos y matemáticos de nombres Clavius y Lilius. Los mayas habían hecho este cálculo hacia mas de 5000 años por decir lo menos pues si este si el sistema de contar los días en periodos de 260 ya se usaba para esas épocas quiere decir que hubo un periodo semejante de 1872000 que le antecedió a esta era. Esto es que la cuenta maya se proyecta a más de 10000 años de antigüedad.

Pero para asombro mayor el asunto va mas lejos, pues al parecer un periodo de 1872000 días es la quinta parte del ciclo del movimiento de precesión de la tierra. El movimiento de precesión es un bamboleo cósmico que la tierra hace semejante al movimiento que un trompo hace cuando ya va a caer, cuando decimos que ya está borrachito. Se llama de precesión porque precede al fin o cese del movimiento y dura aproximadamente 26000 años.

Es muy probable que la era maya esté basada en este ciclo mayor de manera que debemos suponer una enorme cantidad de años que esta cultura vivió.

¿Si los mayas de ese entonces no contaban con instrumentos y tecnología como telescopios como hicieron para ver este movimiento?

La repuesta es compleja pero se puede vislumbrar que ellos tenían mas paciencia que nosotros y pasaban de generación en generación información al respecto para computar los ciclos mayores.

En el aspecto técnico ellos se basaban en los amaneceres y las salidas del sol en el horizonte. De esa manera se pueden computar los años y por supuesto los solsticios, los puntos máximos a donde el sol puede salir, visto desde un punto fijo, a lo largo de un año. El movimiento de precesión se pudo observar notando los cambios en su posición que estos puntos solsticiales sufrían a lo largo de miles de años. Obviamente esto no lo pudo ver un astrónomo en vida de manera que tenía que guardar su información y depositarla en sus descendientes. Con este breve ensayo creo que queda claro que la cuenta maya de los días tuvo fundamentos científicos.

Fue una empresa complejísima y por eso creo que vale la pena que este 21 de diciembre del 2012 hagamos una gran fiesta astronómica para recordar a estos seres maravillosos y después que se acabe el mundo y comience uno nuevo.





Cristo y el equinoccio de primavera.

17 03 2010

Cristo y el equinoccio de primavera.

En la astronomía sin telescopio, la astronomía antigua, el equinoccio puede ser definido como el momento en el cual el sol se encuentra a la mitad de su recorrido aparente de norte a sur o de sur a norte, si se le observa desde un punto fijo en la tierra a lo largo de sucesivos amaneceres o atardeceres. En el ecuador terrestre este momento coincide con el paso cenital del Sol.

El equinoccio de primavera tuvo una gran importancia para la institucionalización de la religión cristiana inaugurada por Constantino en el año 325 después de Cristo. Mil años después se fundaría la ciudad de México Tenochtitlan.

En el año del 325 d.C. se realizó un concilio o congreso para unificar criterios entre las dos grandes iglesias: la de oriente y la de occidente. El concilio se celebró en Nicea, Hoy, Iznik, Turquia, sitio en donde Constantino fundó su nuevo imperio: Constantinopla.

La religión cristiana tuvo a la resurrección de Cristo como el mayor de sus misterios y sobre la cual basó su doctrina de un mundo mejor. El concilio consideró que a partir del 21 de marzo del año 325 se debían computar los tiempos para ritualizar la pascua de resurrección, esta fecha correspondía al equinoccio de primavera. En la actualidad se toma este dato para el cómputo de los años que fue considerado durante la reforma Gregoriana en 1582, para eliminar 10 días a la cuenta de los años al estilo Juliano. El calendario Juliano esta constituido por años de 365.25 días, sin embargo el año exacto tiene un valor un poco menor, 365.2422 días, y al cabo de casi 1300 años la iglesia católica se dio cuenta que el equinoccio de primavera ya no caía el 21 de marzo sino el 11 de marzo, diez días de diferencia. Lilius y Clavius, astrónomos y matemáticos fueron los encargados de hacer este ajuste aprobado por el papa Gregorio XIII. La reforma de llevó a cabo el 4 de octubre de 1582, día de San Francisco. Al día siguiente a esta fecha ya no fue 5 de octubre sino 15 de octubre.





Cuauhtemoc

17 03 2010

Cuauhtemoc.

16_may_Cuahtemoc

Mural realizado por David Alfaro Siqueiros

Cuauhtemoc fue el último emperador azteca en quien el destino depositó la gran responsabilidad de combatir y defender a la gran Tenochtitlan ante el invasor Hernán Cortés y su ejército español a principios del siglo XVI.

Cuauhtemoc fue el xocoyotzin o último hijo del octavo emperador Mexica llamado Ahuizotl. No se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento asistido por parteras y astrólogos, pero al parecer fue en el año de 1496 cuando comenzó su corta vida. Era el año marcado con el símbolo de 4-pedernal, año en el que aconteció un eclipse de sol. Evento astronómico de mal agüero considerado así por los aztecas.

Quedó huérfano a la edad de seis años cuando su padre murió a causa de un golpe en la cabeza que se dio al inaugurar un acueducto que le arrebató las aguas al señorío de Coyoacan. Su madre Tiyacapatzin, una princesa tlaltelolca, se haría cargo de su educación que para ese entonces era de tipo vertical y en consecuencia autoritaria.

A pesar de su origen noble, en el Calmecac, el joven Cuauhtemoc tenia que templar su educación a base de sacrificios como el de comer solo alguna tortilla de maíz y pepenar los granos y alimentos que sobraban en los mercados de Tlaltelolco.

A la muerte de su padre subió al trono Moctezuma II Xocoyotzin, tío de Ahuizotl. A Moctezuma le tocó recibir a Hernán Cortés un 8 de noviembre de 1519, día 8-viento en las cuentas del tonalpohualli, el calendario sagrado de los pueblos mesoamericanos.

Moctezuma confundió a Cortés con Quetzalcoatl, el héroe cultural de Mesoamérica, y creyó que el dios había regresado, como lo había predicho el mismo Quetzalcoatl, en el año 999 cuando este fue expulsado de la gran Tula por haber pecado. Temeroso de su llegada prefirió otorgar el poder y el oro a los recién llegados en lugar de combatirlos. Cortés lo tomó de rehén y el pueblo sospechó de su miedo ante los cuasi-dioses, porque este les había instruido en dejarse dominar por los teules o dioses, razón por la cual apedrearon a su líder, el cual murió a los tres días a causa de las heridas. Sin embargo también se dice que quien que lo mató en realidad fue la espada de un combatiente español. Moctezuma muere sin decir a los españoles en donde se encontraba el supuesto tesoro que Cortés creía que los mexicanos tenían, razón por la cual la guerra debía  continuar.

A la muerte de Moctezuma le sigue Cuitlahuac, señor de Iztapalapa, quien muere repentinamente victima no de los cañonazos, ni de las balas de los arcabuces ni de las espadas sino de un arma más letal: la viruela, traída por los recién llegados. Cuitlahuac gobernó durante ochenta días y deja su reinado a Cuauhtemoc, el último emperador azteca que toma el poder en los inicios de febrero de 1521.

La enfermedad asoló a todos por igual pero una vez reconfortados Cortés en su obsesión por conseguir el mentado tesoro toma al joven Cuauhtemoc como su nuevo rehén.

Viene la tragedia y suplicio para Cuauhtemoc y Tetlepanquetzal señor de Tacuba. Los dos son torturados haciéndoles untar aceite en sus pies y quemándoselos para obtener la verdad sobre el tesoro de Moctezuma.

Del tesoro ni una palabra pero si la promesa de poder encontrar oro en la zona del sureste mexicano. Cortes es convencido de ir hacia allá, pero al parecer esto fue una conjura para desgastarlo y destruirlos posteriormente.

En su camino hacia Tabasco y Campeche pasan por Veracruz, lugar en donde Cuauhtemoc puede ver como Cortés se humilla ante una docena de franciscanos recién llegados y dispuesto a pacificar a México y de paso evangelizar.

Llegado a Campeche surge la traición por parte de un Otomí chichimeca llamado Mexicaltzinco que previene a Hernán Cortés de los planes de Cuauhtemoc y sus acompañantes de liquidarlo una ves que sientan el desgaste físico. Aconsejado por la Malinche, una astuta mujer que rivalizaba con los aztecas que Cortés utilizó desde su llegada a México como traductora del maya al nahuatl y viceversa, Cortés no duda en darles muerte a Cuauhtemoc y a Tetlepanquetzal. Los dos son decapitados y colgados de los pies en una Ceiba, el árbol sagrado de los mayas, al descender el Sol, un 28 de febrero de 1525, en el sitio conocido como Itzamkanak, o el tigre, en el actual estado de Campeche.

Los restos de Cuauhtemoc yacen en un lugar de México que en opinión de Eulalia Guzmán, una polémica investigadora que dedico su vida a localizar sus restos, fueron depositados y llevados hasta un lugar llamado Ixcateopan, en el actual estado de Guerrero.

Bibliografía.

“Cuauhtemoc”

Autor: Salvador Toscano

Editorial: Fondo de Cultura Económica

Colección popular 114

Prologo de: Rafael Heliodoro Valle

Primera edición: (tierra firme) 1953

Sexta reimpresión 1992

254 páginas.





El año agrícola. 11 de marzo

10 03 2010
 

El Sol al atardecer ocultándose detrás del ajusco el 11 de marzo, visto desde el Teuhtli. (foto: Raúl González Cortés)

El Sol al atardecer ocultándose detrás del ajusco el 11 de marzo, visto desde el Teuhtli. (foto: Raúl González Cortés)

El año agrícola. 11 de marzo

El fraile Diego Durán escribió en sus crónicas durante el siglo XVI que los mexicanos tenían al primero de marzo como la fecha de inicio del año de 365 días.

La fecha de inicio del año difiere de otro fraile, Bernardino de Sahagún, que vivió y escribió en la misma época acerca del mismo punto. Este último dejó escrito que el año agrícola iniciaba el 2 de febrero.

La contradicción entre estas dos fechas es tema de acalorados debates entre especialistas. Ahora bien, si se considera al Primero de marzo como inicio del año, actualmente esta fecha corresponde al 11 de marzo debido a la corrección de diez días que hiciera el papa Gregorio XIII a fines del siglo XVI.

Siendo así me dí a la tarea de buscar algunos elementos astronómicos que sustentaran esta posibilidad. Observé junto con mi amigo, Jorge Fernando Robles originario de la demarcación de Milpa Alta, estando en el cerro Teuhtli,  que el Sol se ocultaba por el Ajusco justo en esa fecha. El cerro Teuhtli es también llamado Malacachtepec, el cerro del malacate, por su parecido con este adminículo utilizado en la época prehispánica como huso para hilar. Asimismo Malacachtepec es una palabra compuesta por dos raíces: malacachtiliztli y tepec, la primera es el verbo girar y la segunda cerro o montaña. La palabra malacachtiliztli me recuerda aquellos años en que niños solíamos divertirnos los adultos dándonos vueltas tomándonos de las manos. A este juego mareador le llamábamos “malacachún”.





Cihuatl , la mujer

9 03 2010

Cihuatl , la mujer

La mujer en el mundo prehispánico tuvo una gran presencia.

Su importancia la tenía desde el mundo de los dioses hasta el mundo real. En el cielo, en la tierra y hasta en el inframundo, la mujer ha estado siempre presente.

Cihuatl es el vocablo nahuatl para la mujer en términos genéricos. Una mujer pequeña o niña se dice cihuapilli, una joven mujer telpochtli, la mujer madura cihuatl, la madre nantli, la abuela ziztli y lamatl.

La  Mictlancihuatl o mujer de la región de los muertos, era quien moraba en el inframundo. Tonacacihuatl era la deidad femenina del cuerpo humano, de los seres vivos que moran en la tierra. Y en el cielo habitaban las cihuateteo, deidades femeninas asociadas a las estrellas.

Como una de los grandes númenes del panteón prehispánico tenemos a la Cihuacoatl, la serpiente femenina. Era la madre de todos los dioses, la Teonantzin o Tonantzin transformada en Guadalupe durante el periodo del sincretismo religioso. Su Templo al parecer estaba en el centro de Xochimilco en donde actualmente esta el templo católico de San Bernardino de Siena. Detrás de este templo se puede observar a una mujer montaña, mujer volcán, llamada Iztaccihuatl, mujer blanca o mujer de hielo. Dormida “al calor de algunos grados bajo cero”, bajo las heladas nieves, sueña con despertar algún día y nombrarse a si misma Mictlancihuatl. Aquel volcán también es la Cihuacoatl, volcán apagado rodeado de ríos y caminos serpentinos. Son sus faldas, razón por la cual esta asociada al monolito de nombre Coatlicue, la de las faldas de serpientes advocación de Chalchiuhtlicue, la esposa de TlalocPopocatepetl, la de las faldas color turquesa refiriéndose a los ríos y a sus guijarros o piedras preciosas que van arrastrando por sus cauces. Por último Iztaccihuatl es también Chantico, la deidad femenina que cuida el fuego del hogar, su bracero es el Popocatepetl.

La mujer tenía su punto cardinal: cihuatlampa y era el poniente. En las costas de Jalisco en el pacífico mexicano, al poniente del centro de México, existe una población llamada Cihuatlan cuyo significado alude a la abundancia de mujeres, sería acaso la inspiración de aquella canción titulada ¿la cosecha de mujeres?

Paradójicamente en Veracruz, al oriente del centro de México también existe una población asociada a la mujer y es Sihuapan que en buen nahuatl debiera escribirse Cihuapan. Su significado es: río de mujeres, de peteneras, de sirenas jarochas.





8 03 2010

Vocabulario mínimo de términos nahuatl  utilizados para el computo del tiempo

 Tiempo                       cahuitl

Día (24 hrs.)               tonalli

 Momentos diurnos     Tlaneztli

 Momentos nocturnos  yohualli

 Grupo de cinco días   tianquiztli

 Trecena de días          matlacueyi

 Veintena de días        cempohualli

 260 días                      tonalpohualli

 Año de 365 días         xihuitl

 Trece años                  tlalpilli

 52 años                       xiuhmolpilli

 104 años                     huehuetiliztli

 Era cosmogónica

(1040 años)                 Tonatiuh

 Deidad del tiempo     Tlaloc

 Ayudantes de Tlaloc  tlalohquetl

 Astrónomo                 Tonalpohuahquetl

 Estrella                       Citlalli

 Luna                           Meztli

 Sol                              Tonatiuh

Eclipse de sol          Tonatiuhcuallo

 Venus                         Tlahuizcalpantecuhtli

 Cielo                           Ilhuicatl

 Tierra                          Tlalticpan, tlaltipactli

 Puntos cardinales:

Centro                        Tlalnepantla

Norte                          Ayamictlan, mictlampa

Sur                              Huitztlan, huitztlampa

Este                            Iquizayan, Tlalocan

Oeste                          Icalaquian, zihuatlampa